Viaje de la Delegación de la KFA-GEIJ a la RPDC

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Monte Paektu ladera sur, desde la RPDC.

Llegamos a Pyongyang el sábado 12 de agosto a las 15:35. Allí conocimos a Kim Won Il, nuestro guía que habla castellano, lo aprendió en Perú durante una estancia allí. Poco después tuvimos una reunión donde se nos informó de todas las actividades que iba a haber durante la semana. Tras cenar, fuimos a tomar algo y a descansar.

Pyongyang. Domingo, 13 de agosto.

De mañana (personalmente me levanto a las 6:00 de la mañana cuando estoy en Corea), comenzamos la mañana a las 7:00, desayunando. Posteriormente fuimos al palacio de Kumsusan a visitar al Camarada Presidente Kim Il Sung y al Camarada Dirigente Kim Jong Il, tras lo cual fuimos a Mangyongdae, casa natal del Presidente Kim Il Sung. Allí visitamos la casa y bebimos del pozo. Un agua realmente limpia. Luego fuimos al hotel a comer y preparar los bártulos: nos íbamos a la región de Ryanggang. Exactamente a Samjiyon, “Sitio de los Tres Lagos”. ¡Íbamos a visitar el nacimiento de la Revolución Coreana!

Fuimos en avión desde Sunan hasta un aeropuerto en Samjiyon. Primero fuimos donde un conjunto escultórico, el cual lo preside el Camarada Presidente Kim Il Sung de joven, vestido de miliciano.

Después, hasta un hotel típico coreano llamado “Pegebong”. Allí vimos una actuación de unos pioneros de la localidad. Bastante buena, ¡como era de esperar!

Samjiyon. Lunes, 14 de agosto.

A las 4:30 nos levantamos para ir a desayunar. Ya que el camino hasta el Paektusan es largo, íbamos cantando en el microbús canciones revolucionarias coreanas y españolas.

Al llegar al Paektusan, tras subir el puerto, el paisaje y el acto merecieron la pena. Según Kim Dongji, nuestro guía, un tercio del volcán pertenece a la RPDC y dos terceras partes a China. Allí desplegamos la bandera de la RPDC y de la KFA. La expectación fue enorme.Después, bajamos del Paektusan derechos al Campamento Secreto, inicio de la Revolución Coreana y casa natal del Camarada Dirigente Kim Jong Il. El paisaje y los ríos eran preciosos, bosque tupido y un río donde poder abastecerse de agua.

Posteriormente bajamos al hotel a comer y volver por la tarde a Pyongyang, donde tendríamos tiempo libre para ir a ver lo que quisiéramos.

Pyongyang. Martes, 15 de agosto.

Fue el primer día de actos. Hubo una proyección fílmica y el acto estaba presidido por el camarada Kim Yong Nam. Había una exposición de libros, donde había uno de Alejandro dongji y otro de Dermot dongji.

Por la tarde nos invitaron a un concierto dado por la banda Samjiyon. Fue espectacular, la verdad. A la cena fuimos a un banquete estatal en el mismo Palacio del Pueblo. Tras lo cual dimos un paseo en autobús por Pyongyang.

Pyongyang. Miércoles, 16 de agosto.

Fuimos al Palacio Cultural del Pueblo a un Acto de Solidaridad con el Pueblo Coreano, donde se dieron discursos pero no dio tiempo a todos. En casi todos se declaraba poner fin a la guerra y expulsar a los estadounidenses de la península, y se recordaba a los Grandes Líderes. Por parte de la delegación cubana (OSPAAAL), se recordó al camarada Fidel Castro. Se mandó una carta al presidente de la ONU, Antonio Guterres, afirmando lo dicho en el mitin.

Después fuimos a la exposición de arte coreano Minyae, donde se pueden comprar cosas también si se desea, y a la oficina de correos. Por la tarde fuimos al Palacio de Ciencia y Tecnología, donde se fomenta el aprendizaje de la ciencia entre escolares y personas más mayores. Hubo un mitin sobre los avances aeroespaciales de la NADA (Agencia Nacional para el Desarrollo Aeroespacial de la RPDC).

Pyongyang. Jueves, 17 de agosto.

Fuimos al Museo de la Victoria de la Guerra de la Liberación de la Patria. Donde visitamos las armas arrebatadas a los estadounidenses en plena guerra y visitamos el USS Pueblo.

Dentro, el museo es tan grande que bastarían tres días enteros para verlo entero, según la guía del museo. No dio, obviamente, tiempo a verlo entero, pero lo que vimos fue impresionante. Armas coreanas de época, retratos de los héroes del EPC de la guerra, cómo era la vida en la guerrilla, etc.

Por la tarde, fuimos a ver el Palacio de los Niños de Mangyongdae. ¡Estos niños son increíbles! Son verdaderos artistas. La niña con el cuadro bordado, los niños en la clase de electrotecnia, en modelaje 3D de ordenador, en 서예 (Sŏye, caligrafía coreana), gimnasia rítmica, música de 가야금 (Kayagŭm, cítara coreana, música tradicional), etc.

Después fuimos a hacer juegos de emulación socialista. Pertenecíamos al equipo 친 손 (Chinson, amistad). Portar una pelota agarrada por dos personas con la cabeza, jugar al “elefante”, esto es, ir con un cono tapando la cara con un orificio, regatear una pelota de un punto a otro y volver, etc.

Después tocó la soga, en una ganamos y en otra perdimos de las dos veces que tiramos.Cenamos en un restaurante tradicional. Probé por primera vez el 불고기 (Bulgogi, ternera cortada en trozos pequeños, marinada con salsa de soja, sésamo y una pizca de azúcar con un punto picante).

¡Realmente delicioso! Esta cena fue especial para despedir a Till dongji, de Alemania.

Pyongyang. Viernes, 18 de agosto.

El último día en la patria socialista. Nos fuimos hacia el sur, a Panmunjeom y Kaesong. Primero fuimos a Panmunjeom, donde vimos uno de los barracones y estuvimos por unos minutos en Corea del Sur. Después subimos al edificio, nos sacamos unas fotos con los camaradas del EPC y gritamos unas cuantas arengas a los americanos. Fuimos a comer a Kaesong una rica comida tradicional coreana. Tras ello, fuimos al museo folklórico Koryo, donde nos explicaron, brevemente la historia antigua de Corea. Como curiosidad: parece ser que la cuchara se inventó en oriente y se exportó a occidente mediante la Ruta de la Seda. Volvimos a Pyongyang y cenamos en un karaoke al lado de la estación de tren; cantamos durante nuestra última cena. Ya como colofón cantamos La Internacional. ¡Todas y todos con el puño en alto, incluidas las camareras vestidas con el traje tradicional! Al día siguiente regresamos a Beijing.