Serán eternas las hazañas de los Líderes coreanos por la construcción del poder popular

Pyongyang, 18 de julio (ACNC) — En vísperas de las elecciones de diputados a los órganos del poder local, el pueblo coreano recuerda las hazañas de los líderes coreanos registradas en la historia de la construcción del autóctono poder popular.

La construcción del poder revolucionario en Corea comenzó ya en el período de lucha armada antijaponesa.

El Presidente Kim Il Sung presentó en la histórica Conferencia de Kalun, la Conferencia Invernal de Mingyuegou y otras reuniones la línea sobre la construcción del poder autóctono y dirigió las labores para establecer en las bases guerrilleras a las riberas del río Tuman el gobierno popular revolucionario que convenga a las condiciones concretas de la revolución coreana.

Después de la liberación de Corea, a base de las experiencias adquiridas en el período de lucha armada antijaponesa, instauró el Comité Popular Provisional del Norte de Corea y fundó en septiembre del 37 (1948) de la Era Juche la República Popular Democrática de Corea, auténtico Estado del pueblo que representa los intereses de todos los coreanos.

Publicó las obras clásicas sobre la construcción del poder en cada período y etapa de desarrollo de la revolución para que el poder popular cumpliera perfectamente su misión y rol como poderosa arma de la revolución y construcción.

Se llevaron adelante por el Dirigente Kim Jong Il la idea y hazañas indelebles del líder antecesor en esa materia.

Tras establecer los sistemas de ideología única y de dirección única del Partido en los órganos del poder, el Dirigente hizo garantizar legalmente la solidez del régimen social de Estado y la vida independiente y creativa de las masas populares.

Acudió a las urnas para votar a favor de los candidatos a diputado a los órganos del poder local y procuró que los Comités Populares en las provincias, ciudades y distritos desempeñaran bien su papel de responsable de la vida poblacional.

Hoy día, bajo la dirección del Máximo Dirigente Kim Jong Un, se mejoran más que nunca la función y papel del poder popular y se hace más fuerte la confianza que deposita el pueblo en el poder de la RPDC.