Contra la ocupación yanki en Corea

El Frente Democrático Nacional Antiimperialista (FDNA), organización revolucionaria de Corea, ha estado amablemente facilitándonos material con mucha información acerca de la ardua lucha que actualmente mantienen amplios segmentos de la sociedad surcoreana en defensa de una verdadera independencia de su país, transformaciones democráticas reales y la reunificación pacífica y sin injerencia extranjera de toda la Península. Estas son también las causas por las que lucha el FDNA.

Partidos políticos, comités populares, plataformas, etc., agrupaciones progresistas en definitiva, están ahora más que nunca lanzando campañas de protesta, acciones y manifestaciones en contra de la ya larga ocupación yanki de la parte sur de Corea.

Entre sus reivindicaciones, están las que abogan por un diálogo con la parte norte de Corea (República Popular Democrática de Corea), la defensa de las históricas declaraciones conjuntas Norte-Sur, y el inmediato cese de las maniobras de guerra conjuntas EE.UU. – Corea del Sur contra la RPDC, las cuales son una clara provocación destinada a la confrontación real entre hermanos y hermanas. Las últimas maniobras han sido Key Resolve, Foal Eagle y Sangyong, e incluyen ensayos de ataque nuclear contra el Norte.

En sus artículos y comunicados, el FDNA destaca y denuncia aspectos importantes de la ocupación estadounidense de Corea del Sur, que desde aquí también queremos denunciar:

– El ejército de los EE.UU. cobra grandes sumas de dinero por estar desplegado en Corea del Sur. Ejercen presión sobre las autoridades surcoreanas (autoridades que suelen ceder a dicha presión) para “compartir” los gastos en defensa. Esos gastos finalmente proceden de los impuestos que pagan los ciudadanos y ciudadanas surcoreanas. Los yankis también ejercen presión despidiendo a funcionarios surcoreanos que trabajan para ellos, como represalia si no se cumplen sus demandas.

– Los EE.UU. poseen el control de operaciones de Corea del Sur en tiempos de guerra. Hay ciertos partidos políticos surcoreanos (algunos herederos directos de los regímenes fascistas pasados) que defienden estas medidas, apelando a una “alianza de diálogo” con los ocupadores. A veces la complicidad de las autoridades es clara, como en recientes casos de lanzamiento de folletos con propaganda capitalista hacia la RPDC.

– La ley no se aplica a los soldados estadounidenses en Corea del Sur. Cuando un marine comete un crimen allí, normalmente se le cambia de destino (con alguna excepción, eso sí). Aparte de las masacres contra la población civil, los soldados norteamericanos han sido denunciados por asesinatos, violaciones (a veces a menores), agresiones, robos, tráfico de drogas, contrabando, etc. Hace un mes, un vehículo blindado yanki chocó contra un turismo, causando la muerte de cuatro ciudadanos surcoreanos. También se denuncia la introducción masiva de la COVID-19 en el país debido a la actitud irresponsable de los soldados norteamericanos.

– Existe un plan supuestamente secreto que ha sido denunciado por varios medios japoneses y surcoreanos. Se llama OPLAN 5015 (Operation Plan 5015), y consistiría en el intento de eliminación de destacados dirigentes norcoreanos en territorio de la RPDC. También están el “Plan Júpiter”, que contempla una situación de guerra bioquímica, y el establecimiento del THAAD (Terminal High Altitude Area Defense). EE.UU. utiliza a Corea del Sur prácticamente como almacén de armas peligrosas, nucleares, bacteriológicas, etc., y realiza ensayos y experimentos peligrosos con dicho material.

– Archivos desclasificados demuestran que los EE.UU. siempre han tenido a los coreanos como una “raza inferior”, que puede por tanto ser maltratada y humillada. Esto ha dado carta blanca a los soldados yankis a comportarse como animales, perpetrando auténticas masacres contra la población civil coreana.

Es por ello que el FDNA denuncia activamente los crímenes estadounidenses en suelo coreano, y apela al anhelo de la reunificación con la fuerza del pueblo. En ese camino, nos encontrarán siempre a su lado.