La conciencia como atributo esencial

La conciencia es un atributo del ser social que determina todas sus actividades dirigidas a conocer y transformar al mundo y a sí mismo.
El Gran Dirigente Camarada Kim Jong Il precisó:
“La conciencia es un atributo del ser social que determina todas sus actividades dirigidas a conocer y transformar al mundo y a sí mismo.”


El hombre es el ser social consciente que tiene la conciencia.
El hombre, por tener la conciencia, entiende el mundo y la legitimidad de su desarrollo, transforma la naturaleza y la sociedad conforme a su demanda.
La conciencia es el atributo del hombre que planea y proyecta para que todas las actividades por entender el mundo y transformarlo tengan lugar de manera racional.
La conciencia es el atributo del hombre que planea a todas las actividades que tengan lugar racionalmente.
El hombre, por tener la conciencia planea e idea a qué va a transformar y su resultado a base del cálculo de la situación realista y la demanda de la vida.
El hombre planea qué materias y equipos va a utilizar y qué método va a aplicar a base de analizar el fin del entendimiento y de la transformación y la característica del objeto, la condición detallada.
Previendo de varios problemas presentados en el proceso del entendimiento y la transformación del hombre planea por dónde va a ir, por cual etapa y turno va a impulsar.
La conciencia es el atributo del hombre que controla y domina a todas las actividades que tengan lugar de manera activa conforme a las nuevas condiciones y situaciones que se presentan en el proceso del entendimiento y la transformación.
Por tener la conciencia, el hombre, cuando se enfrenta con nueva situación y evento analiza qué es, cuál es su motivo y cómo cambiaría y efectuaría al entendimiento y la transformación en adelante. Además evalúa sobre la situación y accidente y planea las medidas y métodos, y adopta las decisiones. A pesar de que hay cierta diferencia en el proceso de la actividad práctica, enfrentaría sin falta con las dificultades y las pruebas. El hombre no abandona ante las dificultades y las pruebas sino manifiesta la fuerza del espíritu y la voluntad para que las actividades sean invariables según sus planos.