Vida político-social

La vida político-social hace vivir como dueño del mundo y su propio destino.

El hombre debe tener una vida político-social formando parte del cuerpo político-social, cuando llega a hacerse dueño de la sociedad y de su destino.

Si hay alguien que no conoce la sociedad ni la política viviendo una vida ociosa no vive una vida digna del ser humano. Es cierto que la vida física es preciosa, pero si uno persiguiese sólo la satisfacción de sus necesidades egoístas sería igual que haber vivido como muerto socialmente.

Otra razón radica en que la vida político-social es eterna junto con el colectivo social.

La vida física del hombre está limitada, pero la vida político-social es eterna mientras exista el colectivo político-social. Quiere decir que sus almas y nombres se recuerdan en la memoria del partido y el líder, la patria y el pueblo y van brillando a través de las generaciones. La exigencia propia del hombre que quiere vivir una vida eterna es realizable sólo con hacer brillar la vida político-social.