Construcción de una Corea Democrática

Kim Il Sung dijo:

“Apoyándonos en las valiosas hazañas revolucionarias y en las ricas experiencias de combate acumuladas en el transcurso de la Lucha Armada Antijaponesa, debemos impulsar con energía la construcción del partido, del Estado y de las fuerzas armadas, para cumplir así brillantemente la histórica tarea de la edificación de una nueva Corea.”    El contenido de dicha línea es construir el partido, el Estado y las fuerzas armadas.

Primero, dilucidó fundar el partido revolucionario de la clase obrera.

Al margen del partido de la clase obrera, el Estado Mayor de la revolución no era posible agrupar al lado de la revolución a las amplias fuerzas democráticas de varios estratos tales como obreros y campesinos ni llevar a feliz término la fundación del poder popular y de las fuerzas armadas por medio de organizar y movilizar a las masas populares.

La línea indicó fundar el partido unificado considerando nucleares a los revolucionarios forjados y formados en la lucha revolucionaria antijaponesa e incluyendo a otros revolucionarios que actuaban dispersamente en el interior del país.

Y señaló ampliar vertiginosamente las filas partidistas con hombres excelentes entre los obreros, campesinos e intelectuales progresistas, capaces de desempeñar el papel más ejemplar y vanguardista para la construcción de un Estado soberano y democrático abnegándose por los intereses de las masas trabajadoras.

Segundo, aclaró fundar el poder cuyo dueño es el pueblo.

El poder popular es la poderosa arma de la revolución. Sólo bajo el poder popular las masas populares podrían ser dueñas auténticas del Estado y la sociedad para construir con éxito una nueva patria.

Partiendo del carácter democrático antiimperialista y antifeudal y la misión de la revolución coreana posterior a la liberación, la línea definió la forma del poder estatal de la nueva Corea democrática como república popular democrática que representara el interés de las masas populares.

Y señaló fundar dicha república a base de la formación del frente unido nacional democrático que abarcara las fuerzas democráticas de varios estratos tales como campesinos, intelectuales y capitalistas nacionales de conciencia bajo la dirección de la clase obrera.

Tercero, presentó fundar el ejército regular.

No se puede afirmar que es Estado totalmente independiente y soberano un país sin el propio ejército.

Una de las razones amargas de que Corea fue ocupada por los agresores del imperialismo japonés residía en no contar con su propio ejército poderoso. Sólo fundando el ejército poderoso defenderían la soberanía nacional y las conquistas de la revolución logradas a costa de la sangre.

La línea dilucidó fortalecer como ejército regular el Ejército Revolucionario Popular de Corea (ERPC) forjado en la Lucha Armada Antijaponesa de tres lustros e incorporar a los excelentes hijos e hijas de los obreros y campesinos. Enfatizó en que el ejército revolucionario que se fundará de nuevo debería ser educado y formado por el espíritu revolucionario y el estilo de lucha del ERPC, primeras fuerzas armadas de Corea.

La línea de construcción de una nueva Corea democrática cuyo contenido es fundar el partido, el Estado y el ejército es la autóctona que reflejó la aspiración del pueblo coreano y la exigencia del desarrollo de la revolución coreana, y la justa que aclaró la vía para construir una nueva patria libre y rica aunando la fuerza de todas las masas.

Gracias a la referida línea el pueblo coreano liquidó, en un corto lapso de tiempo, las consecuencias de la larga dominación colonial del imperialismo japonés, logrando la prosperidad nacional.

 Kim Il Sung presentó la autóctona línea de construcción de una nueva Corea de fundar un Estado rico y poderoso, independiente y soberano con la propia fuerza y su hazaña brillará con el avance victorioso de Corea de Juche.