Ideal del PTC (Parte 2)

“Unidad monolítica”

Este ideal es la poderosa fuerza impulsora de la construcción socialista. He aquí la vía principal que posibilita al PTC estar profundamente arraigado en las masas y acelerar vigorosamente la revolución y la construcción. Esto es la verdad que comprueba la historia de la revolución coreana.

En la difícil situación creada después de la liberación del país (15 de agosto de 1945), el PTC presentó las medidas políticas populares incluyendo las reformas democráticas y excitó activamente el entusiasmo del pueblo en la construcción de una nueva patria. En acato a su llamamiento todo el pueblo se movilizó en la construcción de un Estado independiente y soberano. El Partido siempre confiaba en el pueblo y éste le seguía con absoluta confianza, logrando los triunfos y las transformaciones loables en cada período del desarrollo de la revolución, incluidas la Guerra de Liberación de la Patria, la rehabilitación posbélica y la construcción del socialismo. Aun en las duras pruebas que el país sufrió a mediados de la década de 1990 debido a las maniobras de las fuerzas imperialistas encaminadas a aislar y aplastarlo, el pueblo defendió firmemente el socialismo valiéndose de la unidad monolítica.

Gracias a la unidad monolítica y armonía entre el Partido y las masas, se elevó considerablemente el potencial del Estado y se garantizó con seguridad la vida y felicidad de los habitantes aun en medio de graves retos y dificultades presentados en los últimos años.

De esta unidad que es lo más importante de la revolución se nutre el poder irrefrenable del socialismo.