Sobre la forma mercantil de los medios de producción

Extracto del artículo escrito por Kim Il SungSobre algunos problemas teóricos de la economía socialista

Entre algunos economistas se ha entablado una polémica, según se dice, en relación con el problema de si en la sociedad socialista los medios de producción constituyen o no mercancías y si actúa o no la ley del valor en la esfera de su producción y circulación.

Me parece que no se debe tratar de la misma manera estas cuestiones. En la sociedad socialista los medios de producción pueden ser mercancías o no, según los casos. Así, en el caso de ser mercancías los regirá la ley del valor, pero en caso contrario ésta dejará de actuar. Porque la ley del valor es una ley de la producción de mercancías.

Entonces, ¿en qué caso los medios de producción son mercancías y en qué caso no? Para dar una correcta solución a este problema considero preciso, ante todo, tener una clara comprensión de la esencia de las mercancías y el origen de su producción.

Las mercancías son objetos producidos, no para consumo propio, sino para la venta. En otras palabras, no todos los productos constituyen mercancías, sino los géneros producidos con objeto de cambio. De ahí está claro que los productos pasan a ser mercancías cuando existe, en primer lugar, la división social del trabajo que permite producir diversos objetos y, en segundo, quien los venda y quien los compre: el que con la venta de un objeto pierde el derecho a su posesión y el que obtiene la propiedad con su compra. A saber, para que se realice la producción de mercancías deben existir la división social del trabajo así como diferencias en las relaciones de posesión de los productos. Pues no puede haber producción de mercancías en el caso de que no exista la división social del trabajo, o que la forma de posesión sea única sin haber diferencias de posesión.

El hecho de que en la sociedad socialista subsistan las relaciones mercantil-monetarias debería explicarse también por la existencia de la división social del trabajo y las diferencias en la posesión de los productos. Como es sabido por todos, en la sociedad socialista no sólo existe la división del trabajo, sino que cada día se desarrolla más. Y en lo que se refiere a las relaciones de posesión, siguen existiendo la propiedad estatal y la cooperativa sobre los medios de producción, así como la tenencia personal de los artículos de consumo, aunque la propiedad privada fue eliminada en el curso de la revolución socialista y las diversas formas de economía, existentes al principio del período de transición, se van convirtiendo gradualmente en una sola forma económica socialista. Además, el Estado socialista necesita realizar el comercio exterior, dada la condición de que el comunismo no ha triunfado aún en escala planetaria y existen fronteras.