Los DD.HH. persiguen la independencia

Su significado esencial debe definirse necesariamente a partir de la naturaleza del hombre.

La independencia es un atributo esencial del hombre y los derechos para verificarla son precisamente los derechos independientes, es decir, los derechos humanos.

La independencia es uno de los atributos intrínsecos del ser social quien procura desenvolverse de modo independiente como dueño del mundo y de su destino.

Es como la vida para el hombre, un ser social. Al verificarla el hombre adquiere la dignidad y el valor como ente social y goza de una auténtica vida y felicidad como ser humano.

Para verificarla le atañe tener derechos correspondientes. Esto tiene que ver con el hecho de que los derechos que posee el hombre reflejan su voluntad y demanda e invisten de la garantía del Estado para materializarlas.

Los derechos a la independencia reflejan la voluntad y demanda del hombre de desenvolverse como dueño del mundo y de su destino, libre de todas las trabas y ataduras, y le permiten defenderlas y materializarlas.

Los derechos carentes de tal función no son derechos humanos en el sentido estricto de la palabra. Esto demuestra que es insignificante el debate sobre los derechos humanos que no se basan en la exigencia intrínseca del hombre de la independencia y que son inconcebibles la defensa y materialización de los derechos humanos que no persigan la verificación de la independencia del hombre.

Las actividades del hombre para verificar su independencia se llevan a cabo en todos los dominios de su vida social. De ahí que los derechos humanos devienen los derechos a la independencia que le aseguran al hombre la posición de dueño en todas las facetas de la vida social y refuerzan su papel como tal.

De esta manera, el esfuerzo por defender y materializar los derechos humanos se justifica si estos son considerados como derechos a la independencia, pero jamás será justificable si esos derechos parten de un concepto no científico sobre la naturaleza del hombre no importa que la defensa de tales derechos haya contado con la insistencia de algún país o con la “confirmación” de algún documento en una reunión internacional