Libertad de reunión y asociación

En la RPDC los ciudadanos gozan a sus anchas, ante todo, de la libertad de reunión y manifestación.

Se trata del derecho a realizar reuniones que se celebran para cierto objetivo y acciones colectivas para expresar cierta opinión y demostrar algún poderío.

Se incluyen aquí reuniones de escala nacional e internacional, marchas callejeras, manifestaciones, reuniones religiosas, conversaciones, etc.

Según la Reglamentación para el Aseguramiento de Reuniones y Manifestaciones, su organizador debe avisarlo tres días antes al comité popular y al organismo de seguridad pública del área correspondiente. En el aviso deben estar aclarados el objetivo, la fecha y hora, el lugar, el organizador y la envergadura. Los órganos avisados (el comité popular y el organismo de seguridad pública) ofrecen su ayuda para asegurar las condiciones, la seguridad y el orden necesarios para la reunión o la manifestación.

Se permiten solo las de fines pacíficos. Están prohibidas las que violan la seguridad del Estado, las que perturban la estabilidad, el orden, la sanidad y la moral de la sociedad y las que dañan los derechos y las libertades de otras personas. Lo define así también el Artículo 21 del Convenio Internacional sobre los Derechos Cívicos y Políticos.

Los ciudadanos disfrutan suficientemente también de la libertad de asociación. Se trata del derecho a crear diversas organizaciones para realizar cierto objetivo y a participar en ellas. A ellas pertenecen los partidos, las organizaciones social-económicas y culturales y las entidades de los derechos humanos, y no los órganos u organismos estatales ni los tribunales que se fundan a base de las leyes estatales o las medidas administrativas.

El Estado asegura a todos los ciudadanos las condiciones para organizar libremente los partidos políticos y las organizaciones sociales de carácter democrático y a todas estas las condiciones para realizar libremente su actividad, con arreglo a la Constitución Socialista y las leyes y reglamentaciones.

En el caso de desear tales partidos y organizaciones hace falta presentar con anticipación de 30 días el documento de solicitud de registro al Consejo de Ministros. En el documento hay que señalar su objetivo, el número de sus miembros, estructura organizativa, el día de su fundación, el nombre de su jefe y otros detalles por el estilo con adjunción del texto total de sus estatutos.

En la actualidad, en la RPDC están en activo diversos partidos y organizaciones sociales, entre otros el Partido del Trabajo de Corea, el Partido Social-Demócrata de Corea, el Partido Chondoista Chong-u, la Federación General de Sindicatos de Corea, la Unión de Mujeres Democráticas de Corea, la Unión de la Juventud Socialista Kim Il Sung y la Unión de Trabajadores Agrícolas de Corea.

Se prohíbe estrictamente la constitución de las organizaciones que persiguen el objetivo de realizar los actos hostiles antiestatales, lo que es el justo ejercicio de la soberanía de la RPDC, una medida legítima para proteger y realizar resueltamente los derechos humanos del pueblo y una responsabilidad de un Estado soberano que conviene también a los requisitos de las leyes internacionales de los derechos humanos.

La prohibición de las organizaciones antiestatales constituye un asunto vital relacionado con el destino de la RPDC y el futuro de la defensa de los derechos humanos del pueblo en las condiciones en que Estados Unidos y otros países occidentales tratan de minar el régimen socialista creando en el seno de ella tales organizaciones o instigando a éstas.