Derecho al buen nivel de vida

Se trata de un importante derecho socio-económico del hombre. Solo cuando se reasegure este derecho, el hombre puede desarrollar exitosamente con dignidad y valor como un ser humano las actividades creativas para transformar la naturaleza y la sociedad.
En la sociedad socialista, la distribución según la cantidad y la calidad del trabajo realizado es la forma principal de remuneración, por lo cual constituye una importante manera para mejorar la vida del pueblo, y es imparcial para todos. Pero, tan solo esta forma no puede eliminar las diferencias en el nivel de vida de los obreros, campesinos y oficinistas, en particular entre la familia con pocos trabajadores y la familia con muchos trabajadores, ni puede garantizar el derecho a gozar de un nivel de vida equitativo y abundante.

En el derecho a un nivel de vida suficiente, estipulado en las normas de las leyes internacionales de los derechos humanos, se incluye el derecho a disfrutar de condiciones y nivel de vida suficiente para sí mismo y sus familiares, incluidos los alimentos, los vestidos y la vivienda.

La RPDC garantiza este derecho aplicando, además de la remuneración según el trabajo, nuevas formas de remuneración llamados beneficios  adicionales del Estado y la sociedad. En la RPDC todas las personas tienen, desde el nacimiento, el derecho a alimentarse y reciben su suministro a precios casi gratuitos.

En la RPDC el Estado construye viviendas con su inversión y recibe casi de balde el pago por su uso y no cobra de los campesinos el pago por el uso de viviendas. Gracias a tales políticas populares del Estado, los habitantes de la RPDC no
se preocupan por el precio de alimentos y el alquilar de viviendas.

Al tomar en consideración que en los países capitalistas las personas viven en la miseria por no poder pagar enormes gastos por la subsistencia, la realidad  de la RPDC demuestra que su régimen socialista es un paraíso del pueblo. La RPDC se esfuerza por aumentar la producción agrícola, desarrollar la industria ligera y registrar cambios en la construcción para satisfacer en un grado superior el derecho de los habitantes a un nivel de vida suficiente.