Armisticio ¿guerra o paz?

Han transcurrido mas de 50 años desde el cese del fuego de la guerra en la Península Coreana, pero en esta tierra no  reina una paz duradera. Lejos de un clima de paz, la situación es tensa y existe la posibilidad de que pueda estallar otra guerra en cualquier momento entre otras razones porque se ha desintegrado el inestable sistema de armisticio.

Si este problema no ha sido resuelto hasta nuestros días en que transitamos por un nuevo siglo, el XXI, se debe a que el viejo sistema de armisticio no se ha cambiado por uno nuevo que garantice la paz.

Si lo analizamos al pie de la letra, el armisticio significa el cese temporal de la guerra, o sea de las acciones hostiles; en una sola palabra, no significa que se ha alcanzado un clima de paz verdadero. Generalmente, las partes beligerantes firmaron primeramente los acuerdos de armisticio para el cese de las hostilidades y después firmaron otro de paz, a lo sumo en pocos meses o años. Los acuerdos de armisticio concertados entre los países involucrados en la Primera Guerra Mundial fueron sustituidos por los de paz al cabo de seis meses o dos años,
a lo sumo, y los de la Segunda Guerra Mundial se verificaron en un tiempo límite y su tope máximo fue diez años.

Igual debía haber pasado con el Acuerdo de Armisticio Coreano, pues al principio estaba previsto que a los tres meses siguientes a su concertación se convocaría una reunión de políticos de un nivel más alto en que se tomarían las medidas para restablecer la paz definitiva. Pero esto no se llevó a cabo por culpa de los Estados Unidos, de modo que hasta hoy no ha sido reemplazado por un acuerdo que garantice la paz. La historia de los armisticios no registra ningún caso donde el estado de tregua dure tanto tiempo, como sucede en el caso coreano. Esta es una situación totalmente anormal.

Entonces, ¿se mantiene como es debido la vigencia de ese armisticio? La respuesta es no. El Acuerdo de Armisticio relativo a la guerra de Corea se firmó el 27 de julio de 1953 entre una parte integrada por el Ejército Popular de Corea y el Cuerpo de Voluntarios del Pueblo Chino y la otra de las “fuerzas de la ONU”. Los Estados Unidos aceptaron el acuerdo, que contenía la siguiente expresión: “Representando a una de las partes el Comandante Supremo del EPC y el comandante del CVPCh y a la otra el comandante de las fuerzas de las Naciones Unidas…”, con lo cual reconocían a la República Popular Democrática de Corea en la firma del documento. Pese a ello, el “Acuerdo sobre el armisticio militar de Corea” y la política estadounidense contra Corea desde un principio presentaban contradicciones muy evidentes en su contenido, prueba elocuente de ello es la historia después de firmado el armisticio coreano hace más de 50 años.