Administración de la economía

La teoría jucheana acerca de la administración de la economía socialista es una teoría original, centrada en el hombre, ya que se desarrolla considerando a las masas populares como protagonistas de la gestión económica.

La administración económica consiste en dirigir las actividades económicas de las personas encaminadas a alcanzar un determinado objetivo. En cualquier sociedad, allí donde se desarrollan actividades económicas basadas en el trabajo colectivo, es indispensable la administración económica. Su esencia y sus principios fundamentales, y su sistema y sus métodos son radicalmente diferentes según quiénes sean sus protagonistas. En la sociedad capitalista donde se enseñorean los capitalistas, la administración económica tiene la facultad de oprimir y explotar a los trabajadores, para proporcionarle ganancias a los capitalistas. En contraste con esto, en la sociedad socialista donde las masas populares son las protagonistas de la administración económica, ésta es una facultad de dirección social destinada a asegurar las actividades económicas independientes y creadoras de los trabajadores.

El principio fundamental de la administración económica socialista es convertir a las masas populares en reales protagonistas de ella. Es decir, es hacer que esas masas ejerzan efectivamente su derecho y cumplan con su responsabilidad y su papel como protagonistas en la administración económica.

Esta es la cuestión fundamental que se plantea en la administración económica socialista y según cómo ésta se solucione se definirá el éxito de la construcción económica socialista y el destino del sistema socialista.

Si las masas populares se convierten en dueñas del poder estatal y de los medios de producción, se dan las condiciones sociales que les permiten ocupar la posición de protagonistas en la administración económica y cumplir con su responsabilidad y rol como tales. Pero esto no se logra espontáneamente con la creación de esas condiciones.

Para lograrlo, la administración económica de la sociedad socialista debe realizarse a favor de los intereses y las demandas de las masas populares. Aunque se hayan creado tales condiciones mediante la eliminación de la propiedad capitalista y la implantación de la socialista, si la economía no es administrada según la voluntad y las exigencias de las masas populares, es imposible que ellas ejerzan su derecho y cumplan con su responsabilidad y su papel como protagonistas en la gestión económica.