La revolución coreana hoy.

Hoy la humanidad ve el camino a seguir en el gran kimilsungismo-kimjongilismo. En todos los rincones del planeta esta doctrina revolucionaria de la independencia, ideología centrada en las masas populares, crece en el alma de los pueblos que anhelan la auténtica libertad y felicidad y destaca como bandera de su lucha.

Nuestros militares y civiles se sienten infinitamente orgullosos de hacer la revolución durante varias décadas siguiendo el camino indicado por esa directriz de la era de la independencia, en el país respetado por todo el mundo que dio origen a esta idea.

Anticipar la victoria definitiva de la revolución coreana, sosteniendo invariablemente la bandera del gran kimilsungismo-kimjongilismo, constituye la fe y voluntad de nuestro Ejército y pueblo y la aspiración de nuestra era e historia.

Debemos culminar sin falta la revolución coreana, recurriendo a la ideología y la unidad monolítica, en obediencia al programa supremo del Partido de identificar a toda la sociedad con el kimilsungismo-kimjongilismo.

Los trabajadores del sector ideológico son abanderados de la tarea de transformar a todo el Partido y la sociedad según el kimilsungismo-kimjongilismo.

Del éxito del trabajo ideológico dependen tanto la labor dirigida a convertir a todos los miembros de la sociedad en kimilsungistas-kimjongilistas, como la tarea de transformar todos los aspectos de la vida social según los requisitos del kimilsungismo-kimjongilismo.

Nos corresponde primero encender la llama en el sector ideológico del Partido e intensificar la labor ideológica, a fin de acelerar notablemente el ritmo de la marcha de nuestra revolución.

Extracto del artículo de Kim Jong UnAnticipemos la victoria definitiva con una ofensiva ideológica revolucionaria