Por un mundo libre y pacífico.

La asamblea nacional de cada país, como máximo órgano legislativo, tiene la misión y la responsabilidad de hacer realidad el gobierno democrático. La democracia debe ser no sólo el ideal básico de la administración del Estado para defender el derecho del pueblo a la independencia, sino también un ideal común de la política mundial para garantizar la igualdad y la cooperación entre los países. la política exterior de un Estado es la extensión de su política interior.

Por lo tanto, hacer que los países sean democráticos está estrechamente relacionado con el compromiso de hacer que la comunidad internacional sea democrática. Los miembros de las asambleas nacionales que trabajan con devoción por el desarrollo de un gobierno democrático en sus propios países también deberían contribuir activamente a hacer democrática la política mundial, y cumplir así con sus responsabilidades y su papel como estadistas de la época actual.

Hoy, la humanidad se encuentra en un punto de inflexión en el progreso histórico. La vieja era de dominación y subyugación que duró miles de años ha llegado a su fin, y se está iniciando una nueva era, la nueva era en la que todos los países y todas las naciones forjan su destino de forma independiente. La humanidad se enfrenta ahora a la tarea común de fortalecer la corriente histórica y construir un nuevo mundo libre y pacífico.

Para construir el nuevo mundo al que aspira la humanidad, es necesario abolir el antiguo orden internacional desigual en todos los ámbitos de la política, la economía y la cultura y establecer un nuevo orden internacional equitativo. Hay países grandes y pequeños en el mundo, pero no puede haber países mayores y menores; hay naciones desarrolladas y naciones menos desarrolladas, pero no puede haber naciones destinadas a dominar a otras naciones ni aquellas destinadas a ser dominadas. Todos los países y naciones son miembros de calidad de la comunidad internacional y como tales tienen derecho a la independencia y a la igualdad. En las relaciones internacionales no debe tolerarse ningún privilegio ni ninguna arbitrariedad; la amistad y la cooperación entre los países deben desarrollarse plenamente sobre los principios de respeto mutuo, no injerencia en los asuntos de otros países, igualdad y beneficio mutuo.

La paz es la aspiración común de la humanidad, y sólo cuando se garantiza la paz los pueblos pueden crear una nueva vida independiente. La idea y la política erróneas de pisotear la independencia de otros países y otras naciones y de dominar a otros son la causa de la actual amenaza a la paz. Para salvaguardar la paz, todos los países y naciones deben mantener la independencia y desarrollar una poderosa lucha internacional conjunta para evitar la agresión y la guerra.

Extracto del artículo de Kim il SungPor un mundo nuevo libre y pacífico