Situación diplomática incómoda.

Últimamente, surcoreanos de todas las posiciones sociales y medios de comunicación afirman que la posición diplomática de las autoridades surcoreanas se encuentran en un gran dilema después del final de la cumbre entre Corea del Sur y Estados Unidos.

La decisión sobre la conclusión de la directriz de misiles en la reunión cumbre no es la restauración de la soberanía nacional sino una gran subordinación. Las autoridades surcoreanas no prestaron atención a las consecuencias que ello conllevaría, y se afanaron en ganarse el favor de Estados Unidos. En realidad, la decisión dio luz verde a la política hostil de Estados Unidos hacia Corea del Norte y la implementación de la estrategia Asia-Pacífico. Especificó el alcance del misil, pero la fuerte hostilidad y la presión sobre Corea del Norte y los países vecinos están latentes en él, señalaron expertos en asuntos exteriores.

Con la decisión, Corea del Sur se involucrará en la estrategia de Estados Unidos que va a desplegar misiles de alcance intermedio apuntando a los países vecinos. Es inevitable que se disipe una cantidad exorbitante de fondos de Corea del Sur en la ejecución de la estrategia estadounidense. Está claro que agregaría alas a la indigencia del sustento de las personas. Sería nocivo para el pueblo, acusados por estar a favor de la unificación, y también de los organismos civiles.

Es motivo de gran preocupación que la península de Corea y las naciones circundantes se vean atrapadas en una ardiente carrera de armamentos nucleares con la decisión. Las autoridades surcoreanas no tienen alternativa en caso de que las naciones vecinas generen una reacción violenta en términos de extensión del alcance de los misiles. Las autoridades surcoreanas se encontrarán en una situación bastante complicada, comentaron las fuentes masivas.