La estrategia de tres puntos es el arma más poderosa (III)

La estrategia de tres puntos constituye el arma más poderosa para anticipar la victoria definitiva de la revolución.

El querido compañero Kim Jong Un señaló:

En adelante nuestro Partido seguirá avanzando enérgicamente hacia el triunfo definitivo, asumiendo como poderosísima arma la estrategia de tres puntos de aprecio al pueblo, ejército y juventud, y culminará infaliblemente la revolución coreana”.

Vivimos la actualidad cuando llevamos a cabo la magna causa del Paektu estrenada y conducida por las grandes figuras Kim Il Sung y Kim Jong Il.

La idea y estrategia de aprecio al pueblo, el ejército y la juventud de nuestro partido, en la nueva centuria del Juche, se desarrollan y enriquecen más y su vitalidad se pone de pleno manifiesto.

El estimado compañero Kim Jong Un es gran Líder que profesa infinita confianza y amor en el pueblo, el Ejército Popular y la juventud y escribe la sagrada historia de prioridad de las masas populares.

En la gran era de Kim Jong Un la dignidad y posición de nuestro pueblo, ejército y juventud se han elevado al máximo.

La idea de exhaustivo respeto al pueblo del estimado Mariscal que considera con afinidad a nuestro pueblo como las nobles imágenes de los grandes líderes y el gran impulsor de la revolución coreana conmueve al mundo. Nuestro pueblo, Ejército Popular y juventud calificados por él como heroica clase obrera de Kim Il Sung y Kim Jong Il, vanguardia de la revolución del Songun, inconmovible punto de apoyo, contingente de flaco del Partido y hercúleos ejecutores de la causa revolucionaria del Juche, sienten infinito orgullo y dignidad, contraste agudo con las personas de otros países que son víctimas del “antiterrorismo” y privados de los derechos gimen en la miseria, los mercenarios convertidos en la carne de cañón de los belicosos de guerra y el instrumento de masacre y los jóvenes que no tienen ninguna esperanza ni ideal, que son rompecabezas, quebradero de cabeza de la sociedad.

Nuestro pueblo, ejército y juventud sienten con sus fibras la gran fortuna de tener, de generación en generación, a los eminentes líderes y lo precioso y benéfico que es la política de nuestro Partido.

La extraordinaria dirección del estimado Mariscal que ejecuta con éxito la estrategia de tres puntos de aprecio al pueblo, el ejército y la juventud, tienen origen en su gran ideología revolucionaria y sus distinguidas cualidades.

No hay ser más precioso que el pueblo, fundamento del país, ni lo más sagrado que sus intereses, este es su inquebrantable credo. Merced a la acertada dirección del estimado Mariscal que en acato al noble propósito de los grandes líderes, practica la política de aprecio, respeto y amor al pueblo, todas las labores del Partido y el Estado propenden completamente a conceder preferencia a las masas populares y en todo el país reina un ambiente de servirle con total entrega al gran pueblo.

La gran confianza y amor son la fuente de la exhaustiva lealtad de las personas.

Al Dirigente del pueblo que a favor del pueblo se sobrecarga y primero abre paso por entre las nieves, los fangos y las malezas y para depararle todo lo bueno del futuro, se empeña en hacer en un día lo de 10, de 100 días, lo siguen todo el Partido y los miembros de mando de la revolución. Su gran confianza con la que calificó al pueblo como partidario, consejero y ayudante sin par del Partido del Trabajo de Corea es pagada con la unanimidad de aquel, quien se alza con bravura en la ejecución de la ideología del Partido y la defensa de la política del mismo.

El Ejército Popular, como grueso de la revolución del Songun, cumple fielmente su sagrada misión de defender el país, la revolución y el pueblo. La abnegación del estimado Mariscal que dijera que el Comandante Supremo es para los soldados y va sin vacilación hasta a los puestos de defensa en la avanzada y las islas en los puntos más candentes, unió compactamente a todo el ejército como una unidad de los compañeros, de los compañeros de armas. Ahora el Ejército Popular se ha hecho un poderoso ejército élite, capaz de responder con la resuelta guerra revolucionaria a cualquier reto enemigo y en los importantes frentes de la construcción de un Estado poderoso y próspero, con la velocidad de ofensiva militar, abre el camino de avance y activamente hace el bien para la felicidad del pueblo.

Nuestros fidedignos millones de jóvenes, como joven contingente principal en servicio al Partido y como dueños de la potencia de la juventud, en el empeño para ocupar la cumbre tecnológica de punta y cumplir tareas difíciles despliegan el espíritu de ataque propio de la juventud de la era del Songun.

El estimado compañero Kim Jong Un es gran dirigente que con el destacado arte de mando da plenas alas a la fuerza de autofortalecimiento de los militares y otros sectores del pueblo.

El ímpetu de nuestro país que, pletórica de la juventud, da saltos vertiginosos, asombra al mundo. Bajo la dirección del estimado Mariscal nuestro pueblo, Ejército Popular y juventud crecieron como protagonistas de los prodigios mundiales y mitos heroicos, los que crean la suprema civilización a la máxima velocidad.

Tomar al Ejército Popular como destacamento principal para el fortalecimiento de las fuerzas de la revolución del Juche, como modelo para el aumento de los potenciales independientes del Estado y como sostén para lograr victorias más resonantes es una característica y originalidad de la dirección de nuestro Partido. Kim Jong Un, confiado en el poderío del Ejército Popular, elabora grandiosos proyectos que permiten que el nuestro sea el país más próspero del mundo y lo conduce para que avance a la cabeza de la sociedad con una fuerza tan violenta como el polvorín en explosión, ostentando su singular espíritu, temple y estilo de lucha. De esa manera vence todas las dificultades que nos bloquean en el camino y propicia grandes saltos e innovaciones en todos los sectores, así como permite levantarse muchísimas construcciones monumentales con recursos nacionales.

En efecto, es singular el método de dirección que nuestro Partido aplica para acelerar la marcha de la revolución situando el Ejército Popular a su frente. Nuestro Partido les asigna al Ejército Popular y a los jóvenes las tareas más importantes para que creen modelos de la época y velocidad estándar de desarrollo mediante operaciones conjuntas con otros sectores del pueblo; impulsa la construcción del país poderoso y próspero tomando las ciencias y técnicas como locomotora; exhorta a otros ataques, otros avances y otras victorias sin detenerse satisfecho con lo logrado; promueve emulaciones socialistas por altas metas entre los sectores y entre las unidades. El admirable arte de mando de nuestro Partido surte grandes efectos en la construcción de la potencia próspera en su conjunto.

Lo esencial del arte de dirección de Kim Jong Un es la omnipotencia ideológica.

He aquí una de sus frases más célebres: Un huevo cargado de ideas puede destruir hasta una roca. Sus palabras que conmueven el corazón por su irrefutable lógica y verdad y por su infinito amor provocan gran admiración y simpatía y hacen apreciar las potencialidades ideológicas.

Gracias al liderazgo de Kim Jong Un que resuelve todos los problemas a fuerza de la idea considerándola como energía motriz de la revolución, la ideología revolucionaria de nuestro Partido se convierte en un poderoso medio de lucha y transformación. Él lanzó la consigna “¡A toda vela hacia la misma dirección a la que sopla el viento cortante del Paektu siguiendo la ruta indicada por la revolución coreana!” e inculca el espíritu revolucionario rojo del Paektu, el espíritu de su viento cortante en los militares, jóvenes y otros sectores del pueblo preparando así la gran bandera y el ejemplo más alentador para la ofensiva ideológica revolucionaria. Los disparos intenso, sucesivo y preciso de la ofensiva ideológica impiden que ninguna mala idea y demonio se alberguen en nuestro seno, dan más vigor a las batallas por el cumplimiento del legado de los líderes y por la defensa de la política del Partido que se libran en todas partes del país y propician el predominio de la autoconfianza.

En nuestro país que corre a la velocidad de Chollima y Mallima que nos permite hacer en un año lo que otros hacen en diez, la fisonomía cambia de la noche a la mañana y de la mañana a la tarde. Se levantan sucesivamente construcciones monumentales y modernas áreas residenciales y el pueblo disfruta de alegrías y beneficios socialistas por abundante pesca y rica cosecha de frutas. Este es un aspecto de la realidad de la Corea del Songun.

Al pasar revista a los hechos y acontecimientos de trascendencia histórica en los últimos cuatro años de pleno esplendor, el Ejército y el pueblo, llenos de confianza y optimismo, de alegría y felicidad, piensan en su futuro más luminoso y reafirman su decisión de cumplir infaliblemente las tareas planteadas por el Mariscal Kim Jong Un en su mensaje de Año Nuevo. Sumamente estimulados por la exitosa prueba de la primera bomba H que declaró con solemnidad el inicio de la batalla de este año significativo en que se celebrará el VII Congreso del Partido del Trabajo de Corea, se sumaron con ferviente entusiasmo patriótico a la lucha heroica, a la ofensiva general para abrir una era de pleno auge para la construcción de un Estado poderoso y próspero.

La política de Kim Jong Un de conceder la importancia al pueblo, al ejército y a la juventud es la fórmula más justa, científica y eficiente que garantiza la dignidad y el poder de la potencia Paektusan y la victoria final de la causa revolucionaria del Juche.

La causa de la independencia, el Songun y el socialismo programada por el PTC se coronará, sin duda, con el brillante triunfo por contar con el gran pueblo infinitamente fiel al Partido, el invencible Ejército revolucionario del Paektu que enarbola la bandera del PTC como su primer estandarte y la juventud, gran destacamento de acero que sigue solo el camino trazado por el Partido.