El cuento inolvidable de un día de primavera.

El Máximo Dirigente Camarada Kim Jong Un visitó al Campamento Internacional de Niños de Songdowon en vísperas de la inauguración en 21 de abril de 2014.
Mostró su satisfacción diciendo que parecía uno nuevo, no reconstruido, como una pintura y que aun el palacio en que los reyes vivieron en el pasado no era nada mejor que este campamento de los niños.

Cuando los funcionarios intentaron a acompañar al máximo dirigente al coche que iba a dirigirse al patio exterior construido nuevamente, dio pasos adelante diciéndoles que para qué necesitaba tomar el coche en este lugar tan maravilloso.

Era el Máximo Dirigente que dejó las huellas de amor paso a paso estimulado por el placer de haber preparado otro edificio agradable que demuestra el concepto del futuro del PTC para los niños, el futuro de la patria.

Dirigió sus miradas al paisaje del patio exterior por algún tiempo diciendo que parece magnífico el cobertizo de la gradería de mismo color azul del mar y que cuan excelente era el césped artificial en el patio de fútbol.

A los funcionarios que estaban tan emocionados recordando al Máximo Dirigente que hizo esfuerzos duros para la construcción del campamento dijo que sería mejor organizar el juego de fútbol de los niños en el patio hecho de césped artificial con motivo de la ceremonia de inauguración del campamento y enseñó que instalaran la torre de proyector de luz para que los niños jugaran al futbol por las noches y cambiar el color de la pista de carrera al color de la arena.

De veras, gracias al amor a la generación nueva, amor al futuro del Máximo Dirigente, más caluroso que el sol e incomparable con el amor de todos los padres del país, suena en esta tierra con gran sentido la canción “No hay nada que envidiar en el mundo”.