Mensaje de KIM JONG UN a la Academia de Ciencias Sociales (IV)

En el sector de las ciencias sociales deben plantear todos los problemas poniendo a su centro al hombre y a las masas populares, conforme a los requisitos de la idea Juche, y resolverlos conforme a las exigencias e intereses del pueblo y a la realidad del país. En la lucha revolucionaria y la labor de construcción, nuestro Partido siempre tiene en alta estima las exigencias e intereses del pueblo y la realidad concreta del país e insiste en nuestro estilo.

Uno de los importantes requerimientos para la aplicación de nuestra propia metodología es pensar y actuar de manera creadora e innovadora.

Hoy nuestro Partido exige que todas las ramas erradiquen la rigidez, se renueven con audacia y creen lo nuevo a la altura de la nueva centuria. La continua metamorfosis de la era y la sociedad no permite que mantengamos una misma postura. Al atribuir importancia a las funciones de la Banda Moranbong que ha renovado estilos y métodos en reflejo del espíritu del tiempo y la tendencia actual, nuestro Partido pretende que todos los sectores, libres del modo de pensar endurecido y viejos esquemas, aprendan de su estilo de creación con carácter innovador y hallen la manera de renovar el trabajo.

A los investigadores de las ciencias sociales les compete rechazar la mentalidad anacrónica, invariable y rígida, y resolver todos los problemas que enfrentan en la investigación de forma innovadora y de acuerdo con la demanda de la revolución que avanza a un ritmo acelerado y con la realidad concreta del país.

Es preciso resolver los problemas reales que tropiezan en el proceso revolucionario y constructivo combinando la investigación de las ciencias sociales con la práctica revolucionaria, así como ir situando las teorías de esas ciencias en una nueva altura.

Una teoría en vacío que no dé solución a la exigencia de la práctica revolucionaria, una teoría o conocimiento que no se hayan comprobado en la práctica, no tienen ningún sentido. Los especialistas en las ciencias sociales se adentrarán en la realidad, buscarán cuestiones apremiantes en la práctica revolucionaria, profundizarán en su solución tomándolas como objetos de estudio y se esforzarán con tesón para aplicar sus logros de la investigación a la práctica revolucionaria.

Les atañe contemplar al mundo con los pies puestos en su tierra, tal como enseñó el gran General, y trazar la alta meta de desarrollar nuestras ciencias sociales como las más científicas, revolucionarias y superiores del mundo tanto en su influencia como en su adaptación a la práctica. Debemos colocar con seguridad en los primeros puestos del mundo todos los renglones de nuestras ciencias sociales, en la misma medida en que las ideas y teorías revolucionarias del Partido ocupan el puesto más elevado y brillante en toda la historia de la humanidad y se patentizan su superioridad y vitalidad. En ese sentido resulta importante solucionar con principios y a fondo los problemas que encaran en la investigación de las ciencias sociales.

No estamos hablando de las ciencias que se limitan a la mera interpretación de un fenómeno social o hecho histórico, sino de las que con el esclarecimiento de su esencia y legitimidad impulsan el movimiento social y el progreso de la historia. Sin profundizar teóricamente en la investigación de las ciencias sociales, no se puede aclarar correctamente la esencia del problema planteado y la legitimidad del desarrollo y a la larga ellas pierden su vitalidad como tales. Algunos trabajos del sector de las ciencias sociales, si bien abordan temas importantes desde el punto de vista político, casi no difieren de otros ordinarios y no tienen una buena aceptación, lo cual guarda relación con la insatisfactoria solución científica y poca profundidad teórica. Para cumplir su misión, esos trabajos deben encontrarle una solución científica al asunto planteado, tener el carácter filosófico y crear lo nuevo. Una obra carente del carácter filosófico y creativo no puede ser considerada como una obra científica y teórica.

No hay que redactar trabajos con palabras rebuscadas que pueden entender solamente los especialistas, con tal de lograr la profundidad teórica en la investigación de las ciencias sociales. En esta investigación deben redactar trabajos de fácil comprensión, aprendiendo de la sencillez de los escritos del gran Líder y del gran General, los cuales se caracterizan por ser lógicos y comprensibles para cualquiera y conllevar profundos significados.

Aplicar correctamente el principio del historicismo es una demanda importante que se debe mantener en la investigación de las ciencias sociales.

Los objetos de su estudio son ideas, teorías, hechos y vestigios históricos que surgen y desarrollan en determinadas circunstancias históricas e influyen en el destino del hombre y el progreso social. Al aplicar correctamente el ya mencionado principio, se puede aclarar con acierto y evaluar justamente todos los problemas que fueron planteados en el pasado o que se plantean en la práctica actual, así como atribuirles valores científicos tanto para la actualidad como para un futuro lejano.

En la investigación de las ciencias sociales no se debe analizar o valorar los hechos de manera subjetiva, sin tener en cuenta las condiciones y circunstancias históricas, ni exagerarlos o tergiversarlos. No escribirán de forma superficial, sino con claridad y exactitud, sobre la base de los hechos y datos históricos, aunque se trate de un solo tema o una sola expresión.

Con miras a colocar nuestras ciencias sociales en un peldaño superior a tono con los postulados de la identificación de toda la sociedad con el kimilsungismo-kimjongilismo, debemos dar un viraje revolucionario en las labores de la Academia de Ciencias Sociales.

Este es el centro nacional de investigación de las ciencias sociales y un órgano para la consulta científica y teórica de nuestro Partido y Estado.