Mensaje de KIM JONG UN a la Academia de Ciencias Sociales (VII)

La lealtad hacia el Partido y el Líder es la razón de ser de los investigadores de las ciencias sociales. Dicen que la ciencia no tiene la frontera, pero la convicción de nuestros científicos sí tiene la frontera y posición revolucionaria. Los estudiosos de las ciencias sociales deben ser auténticos intelectuales del Partido y consecuentes revolucionarios que confían solamente en su líder y Partido, tienen la ideología del líder como su firme credo revolucionario y científico y defienden y ejecutan resueltamente la línea y la política del Partido. Deben ser verdaderos patriotas kimjongilistas que aman sin límites nuestra patria socialista, inapreciable legado revolucionario del gran Líder y el gran General y que contribuyen activamente a la construcción de un Estado poderoso y próspero con los grandes éxitos laborales.

La alta competencia es el bien más valioso para los científicos. Estos enardecerán la fiebre de la emulación de la competencia y elevarán constantemente su nivel de preparación política e ideológica y aptitudes científico-teóricas. Al estudiar en su aspecto histórico, de forma global y a fondo los documentos del Partido, asimilarán plenamente las ideas, las teorías, los lineamientos y las políticas de nuestro Partido, analizarán con un criterio político los fenómenos sociales y sabrán resolver los problemas conforme al propósito del Partido.

Al implantar un ambiente de estudio revolucionario, se versarán en sus especialidades, poseerán amplios conocimientos de distintas ramas como las afines y tendrán un buen dominio de idiomas extranjeros.

Todos los investigadores de las ciencias sociales se harán genuinos intelectuales revolucionarios que sostienen al Partido con la convicción científica y la conciencia, así como científicos y talentos excelentes capaces de cumplir cualquier tarea de investigación.

Es preciso mejorar decisivamente la informatización de las ciencias sociales, un requisito importante para desarrollarlas de manera sostenida y racional en la actual era de la economía del conocimiento. De lo contrario, no es posible obtener éxitos en los estudios, ya que el volumen de conocimientos aumenta de manera explosiva y los medios de tecnología informática como la computadora se aplican ampliamente en la investigación científica.

A la Academia de Ciencias Sociales le corresponde mejorar sin cesar sus actividades informáticas incluyendo la recolección, análisis, almacenamiento y servicios de informaciones en atención a la tendencia mundial para asegurar oportunamente los datos necesarios para la práctica de la revolución y emplearlos con eficiencia en la investigación científica. Se reforzarán la biblioteca electrónica y otras bases de la informática al servicio de la investigación científica y se aplicarán los logros de la electrónica y la multimedia para que nuestras ciencias sociales logren un desarrollo ininterrumpido con la ayuda de inagotables recursos del saber y sirvan para cubrir las demandas espiritual y cultural del pueblo.

Es necesario operar cambios en la formación de excelentes especialistas en ciencias sociales.

En nuestros días en que todo depende de la capacidad de los profesionales, no podemos pensar en el desarrollo y perspectiva de nuestras ciencias sociales si no formamos competentes especialistas en esas materias.

La Academia de Ciencias Sociales renovará las labores docentes en sus cursos doctorales y en el instituto superior para formar una mayor cantidad de científicos dotados con la concepción revolucionaria del mundo y amplios conocimientos de su disciplina y de otras, de manera que resalten las imperecederas proezas que el gran General realizó para la formación de sobresalientes especialistas en ciencias sociales.