Fuente de la invencibilidad

A principios de abril de 1993 la comitiva del movimiento político de un país de América Latina visitó a Pyongyang pasando océano y continentes.

En aquel entonces ese movimiento estaba inclinándose ora a la derecha por el derrumbe de la Unión Soviética y el socialismo de Europa oriental. Para colmo, algunos miembros de la directiva insistieron en abandonar la lucha por el socialismo sospechando de la ideal del socialismo y en otro lado algunos partidistas se cayeron al reformismo. Este movimiento sufría la derrota por el derrumbe del socialismo en Europa oriental.

Entendido del dolor del corazón que luchaban en medio del bloqueo de los imperialistas enalteciendo la bandera del socialismo, el gran líder les enseñó que para hacer la revolución es importante depositar la convicción firme de la victoria, puede lograr la victoria sin falta si lucha con la convicción y optimismo de la victoria por muy difícil sea la situación, la conclusión que he obtenido haciendo la revolución es que si luchan junto con el pueblo confiándose y apoyándose en él siempre triunfa y no hay que tener mala relación con el pueblo, para hacer la revolución deben infiltrarse a las masas, nosotros los revolucionarios debemos aprender de ellos y enseñarlos en ellos, no sufro ninguna derrota por compartir la vida o muerte con el pueblo, no he fracasado ninguna vez. Sus enseñanzas dieron la convicción y ánimo de que si comparten la vida o muerte con el pueblo no fracasaría en las luchas.

Al recibir este principio profundo sobre la revolución, le dijo que sus enseñanzas iluminaron su camino oscuro y que ha obtenido fuente de la invencibilidad en Corea.