Día Nacional 110.

Con motivo del 9 de septiembre de Juche 110, día de la Fundación de la República Popular Democrática de Corea, en el Grupo de Estudio de la Idea Juche (GEIJ) de Madrid hemos leído, estudiado y tratado la obra “La República Popular Democrática de Corea es un Estado Socialista, sustentado en el Juche y dotado de un invencible poderío”.

Es una obra escrita por el Camarada Dirigente, Su Excelencia Kim Jong Il, consistente en unas declaraciones efectuadas al órgano del Comité Central del Partido del Trabajo de Corea, Rodong Sinmun, y al del Gobierno de la RPDC, Minju Joson, el 5 de septiembre de 2008.

Del texto hemos destacado las siguientes ideas:

La creación de la RPDC es un hecho histórico sin par en Corea, ya que por primera vez el pueblo ejerce el legítimo y auténtico poder sobre su destino, todo ello gracias a la Idea Juche.

Esto fue posible gracias a Su Excelencia el Presidente Kim Il Sung, que destacaba por su sabiduría y liderazgo. Pero este camino no es un camino que debe únicamente tomarse, sino que se debe construir paso a paso en cada momento y con todo el pueblo unido de forma monolítica, junto al Partido del Trabajo de Corea y en torno a la figura del Líder. Una de estas construcciones más importantes en el devenir de la RPDC es la doctrina Songun, o priorización de los asuntos militares; para ello es necesario conocer que en la RPDC el Ejército Popular no se ocupa exclusivamente de la defensa de la nación, también es quien se ocupa de construir edificios o arreglar los desperfectos causados por accidentes naturales.

El ejército tiene tal importancia y tanta consideración para los coreanos que es el trabajo más solicitado año tras año, a pesar de ser el de menor remuneración, pero la satisfacción personal de pertenecer a él hace que la mayoría de la gente anhele trabajar en él en el día a día.

El camino hasta tener un Estado fuerte y poderoso no fue un camino fácil; hubo que luchar primero durante décadas contra el imperialismo japonés que se había adueñado de toda la península coreana, y posteriormente, una vez expulsados los colonialistas japoneses, hubo que luchar contra un nuevo imperialismo, el estadounidense, que desgraciadamente a día de hoy sigue ocupando una parte de la península y divide artificialmente a la nación coreana.

Estas luchas sin embargo demostraron la fuerza de la unión de las Masas Populares, que lograron salir victoriosas contra enemigos mejor armados, quienes no contaban con la importancia de la unidad del pueblo coreano en su lucha por labrar su propio destino. Estas luchas y estos luchadores, a día de hoy, son un ejemplo para las actuales generaciones, y lo serán para las venideras sobre cómo actuar en los momentos difíciles: si las masas se unen de forma compacta es imposible salir derrotados.

Los problemas causados por la caída y fracaso del socialismo en muchos países auguraban una derrota, por parte de muchos, de la RPDC; sin embargo, y pese a los grandes problemas por los que hubo que pasar, el pueblo coreano decidió seguir su propio camino costara lo que costara, y con un enorme esfuerzo logró sobreponerse a las adversidades y al deseo de unos cuantos de verlo sucumbir. En esos duros momentos, arreciaron los ataques desde muchos frentes contra la RPDC, pero gracias a la acertada dirección y a la unidad monolítica de Líder, Partido  y Pueblo, se lograron vencer las dificultades y poder seguir siendo dueños de su propio destino.

Toda esta lucha no debe de olvidarse, debe ser una lección histórica de cómo actuar ante los momentos, tanto buenos como malos.

La unidad debe ser en todo momento, no exclusivamente en los malos momentos, también en los buenos, donde es más peligroso relajarse, ya que los enemigos imperialistas del pueblo coreano no cesan en su empeño de destruir los enormes avances del socialismo al estilo coreano.

En la actualidad, bajo la guía del Camarada Mariscal, Su Excelencia Kim Jong Un, auguramos un futuro radiante para la RPDC, ya que da prioridad ante todo al bienestar de las Masas.