Origen de la revolución de Corea

El 17 de octubre de hace 95 años el Presidente Kim Il Sung fundó la Unión para Derrotar al Imperialismo (UDI).

En la historia del Partido del Trabajo de Corea, la consideran como la raíz del Partido fundado en octubre de 1945 y su constitución, como punto de nueva partida y origen del movimiento comunista de Corea y la revolución coreana.

De la UDI nació el programa, se creó el principio de construcción y actividades y se formaron pilares de la fundación del Partido. Desde su constitución, la revolución coreana dio su nueva partida basada en el principio de la independencia.

En la época tenebrosa de la dominación militar del imperio japonés el movimiento comunista de Corea adolecía de graves defectos y limitaciones.

Los activistas del movimiento comunista inicial, en lugar de compenetrarse con las masas populares, educarlas, aglutinarlas y llamarlas a la lucha revolucionaria, se aislaron de ellas y se ocuparon solo de palabrerías vanas que no podían ayudar en nada a la revolución, y se enfrascaron en trifulcas por la “hegemonía”. Como consecuencia, el movimiento comunista inicial no pudo seguir por un camino llano de su desarrollo, si no sufrió dolores y reveses, y el Partido Comunista de Corea, creado en 1925, sin cumplir debidamente su función como organización de vanguardia de la revolución, no pudo ni siquiera mantenerse por mucho tiempo debido a la represión del imperialismo japonés,

En esa circunstancia el Presidente Kim Il Sung, a fin de allanar el nuevo camino de la revolución, concibió la idea de crear una organización de vanguardia de la revolución que emprende la lucha de liberación nacional antijaponés con el correcto programa de lucha y apoyado en las masas populares

Más tarde, el Presidente recordó:

Nosotros, los jóvenes comunistas de la nueva generación, aprendimos la seria lección de que si procedíamos como los partidarios del movimiento comunista inicial, no podríamos llevar a cabo la revolución, y optamos por un camino nuevo, totalmente diferente al de ellos. Estábamos seguros de que para hacer la revolución debíamos compenetrarnos con las masas populares, luego apoyándonos en ellas, constituir un partido y dirigir la revolución con nuestras propias fuerzas y de acuerdo con la realidad del país, y que, de hacerlo así, las personas de otros países naturalmente nos reconocerían y manifestarán su simpatía. Con esa convicción proseguimos la lucha. Tales fueron la nueva línea revolucionaria que adoptamos los jóvenes comunistas de la nueva generación, y la orientación revolucionaria que trazamos para la construcción del Partido.”

La UDI, fundado por el Presidente en 1926 con los jóvenes comunistas de la nueva generación, fue una organización de vanguardia para llevar a la victoria la causa revolucionaria del Juche, la primera y genuina organización revolucionaria comunista en Corea.

Como su programa la UDI presentó lograr la liberación y la independencia de Corea, construir en Corea el socialismo y el comunismo y, a la larga, luchar por alcanzar la victoria del comunismo en el mundo.

Gracias a su constitución, la revolución coreana se desprendió definitivamente del servilismo a las grandes potencias, del dogmatismo y de otras trasnochadas corrientes ideológicas de todo tipo y llegó a acoger una nueva época de avanzar según el principio de la independencia, y el movimiento comunista y el de liberación nacional en Corea pudieron desarrollarse con ímpetu con la meta de lucha y la estrategia y táctica acertadas.

El Partido del Trabajo de Corea, que tiene su raíz en la UDI, durante casi un siglo transitó por la gloriosa trayectoria de lucha y en ese proceso acumuló grandes proezas y se fortaleció como un potente partido revolucionario con sólida unidad y cohesión y ricas experiencias.