La UDI y los jóvenes apasionados

En su memoria “En el Transcurso del Siglo”, el Presidente Kim Il Sung dijo:

A los capitalistas les da mucho gusto reunir dinero, pero para mí la mayor alegría y gusto es conseguir camaradas. ¿Cómo comparar el placer que se siente al ganar un compañero, con la alegría que se tiene al conseguir un pedazo de oro?

Desde el inicio de sus actividades revolucionarias, Kim Il Sung dedicó mucho empeño a ganar compañeros.

Sus esfuerzos para este fin se iniciaron en la Escuela Hwasong (centro docente político militar establecido por los nacionalistas con el objetivo de formar oficiales del ejército independentista).

En aquel tiempo, la tendencia de simpatizar con la nueva corriente ideológica inundó la escuela con la fuerza incontenible. La mayoría de los estudiantes, excepto los más recalcitrantes partidarios del nacionalismo, llegaron a abrazar la avanzada ideología.

Kim Il Sung organizó con frecuencia simposios con libros circulados entre los estudiantes progresistas y discutió los asuntos prácticos relacionados con la revolución coreana. Mediante esos debates, los jóvenes pudieron unificar los criterios y la posición respecto a ella. En este proceso se reunieron muchos jóvenes como Choe Chang Gol, Kim Ri Gap y Ri Je U.

Kim Il Sung decidió constituir una organización con ellos e hizo los preparativos para este fin.

El 17 de octubre de 1926 (Juche 15), fundó la Unión para Derrotar al Imperialismo, organización integrada por jóvenes comunistas de la nueva generación.

La UDI fue un inmaculado ente político, de nuevo tipo, que bajo el ideal del antiimperialismo, la independencia y la soberanía, y en medio del doloroso avance de la historia, crearon los miembros de la nueva generación aspirantes al socialismo y al comunismo, con el fin de lograr la liberación nacional y la clasista.

Su tarea inmediata fue derrotar al imperialismo japonés y lograr la liberación y la independencia de Corea, y su objetivo final radicaba en la construcción socialista y el comunismo en Corea, y, a la larga, destruir a todos los imperialismos y realizar el comunismo en el mundo.

La UDI constituye la raigambre histórica del Partido del Trabajo de Corea y el punto de partida y origen del movimiento comunista en Corea y de la revolución de Corea.

En la reunión se eligió a Kim Il Sung como responsable de la UDI.

Cogidos de mano, y unidos en grupo, los miembros de la UDI corrieron a la orilla del río Huifa donde cantando tomaron la firme decisión de avanzar juntos, vivos o muertos, por el camino de la revolución, por la patria y el pueblo.

A la sazón, dentro del movimiento comunista había muchas agrupaciones con nombres rimbombantes.

La UDI, recién nacida, no tenía comparación con esas entidades en tamaño. Todavía no se sabía en el mundo si existía o no tal organización.

No obstante, los jóvenes comunistas de la nueva generación estuvieron embargados de tan ferviente sensación al fundarla, porque sintieron orgullosos de crear una organización revolucionaria comunista de nuevo tipo, completamente distinta a las que existían.

La UDI no se desprendió de alguna otra, ni sus integrantes tenían antecedentes de afiliación a una fracción o a un grupo de exiliados. Eran miembros de la nueva generación tan limpios e inmaculados como un papel blanco, en el estricto sentido de la palabra.

Sus componentes tenían mucha hombría. Si se les pedía hacer un discurso, escribir un artículo, componer una canción o practicar kyoksul (arte marcial), lo hacían de modo magnífico.

Posteriormente, cada vez que la causa revolucionaria de Corea encaró una situación difícil, ellos abrieron el camino exponiendo sus vidas. A dondequiera que iban, cumplían el papel de vanguardia como integrantes de las filas medulares de la revolución coreana.