Democracia de nuevo tipo, el camino de la democracia al estilo coreano

Entonces, partiendo de la peculiaridad del desarrollo histórico de nuestro país y su concreta realidad, yo aclaré que el camino a seguir por Corea no era ni la “democracia” al estilo norteamericano ni tampoco el socialismo de fórmula soviética, sino una democracia de
nuevo tipo, la coreana. Este era el más correcto lineamiento para la construcción de la nueva Patria, ya que se identificaba con la aspiración y el anhelo del pueblo.


No podíamos levantar sobre la tierra patria, reconquistada al precio de la sangre, una república burguesa, poder de las clases de terratenientes y capitalistas, pero tampoco establecer de inmediato el régimen socialista, saltando una etapa de desarrollo de la historia. Nuestro país liberado se hallaba en la etapa de la revolución democrática antiimperialista y antifeudal. Por eso debíamos liquidar cuanto antes los vestigios del imperialismo japonés y del feudalismo, e ir por el camino de la construcción de una sociedad auténticamente democrática, que defendiera los intereses de los amplios sectores
populares.


Únicamente así, podíamos edificar un Estado democrático. Soberano e independiente, rico y poderoso, y asegurarle al pueblo auténtica libertad, derechos y felicidad. Señalamos claramente al pueblo la ruta a seguir por Corea y le exhortamos con energía a esforzarse por la construcción de un Estado democrático, soberano e independiente. En medio del alto entusiasmo de las masas populares y de su impresionante esfuerzo, fundamos el
Partido, establecimos el Poder Popular, y dentro de poco tiempo efectuamos, con éxito, la reforma agraria, la nacionalización de las industrias y otras reformas democráticas. De esta manera, en la parte Norte de nuestro país se implantó un auténtico régimen democrático
popular y se abrió un amplio camino para pasar a la revolución socialista

Extracto del libro «Gran Líder Camarada Kim Il Sung y la Idea Juche (En los días de las actividades exteriores históricas«