Rodong Sinmun resalta el poderío ideo-político de la Corea del Juche.

La unidad monolítica de todo el pueblo en torno a su líder es la fuerza irresistible de la Corea del Juche que no se puede comprar por nada ni comparar con millares de ojivas nucleares.

Así señala el diario Rodong Sinmun en un artículo individual difundido este sábado y prosigue:

El poderío ideo-político de nuestro Estado deviene la inagotable fuerza espiritual de todo el pueblo cuyo núcleo es la fidelidad al líder.

La fuerza mental es la ideológica manifestada por las masas populares en la lucha revolucionaria y la construcción.

Cuanto más manifiesten ellas su indoblegable fuerza espiritual, tanto más se acelerarán la construcción socialista y la prosperidad y desarrollo del Estado.

Los habitantes coreanos son fuertes en lo espiritual que apoyan fielmente la idea y dirección del líder.

También son poseedores de la indoblegable convicción y voluntad que superan cualquier prueba y dificultad para materializar la orden e instrucción del líder aceptando su idea y línea como verdad absoluta.

El poderío ideo-político de nuestro Estado constituye el del colectivismo, según el cual toda la población se abniega por la sociedad y el colectivo ayudando uno a otro.

El colectivismo es la fuente principal que posibilita consolidar por todos los medios la base ideo-política.

El socialismo al estilo coreano vino avanzando no por una fuerza misteriosa sino por el espíritu colectivista del pueblo.

Ayudarse y sacrificar todo lo suyo para otros, he aquí la superioridad de nuestro Estado y la fuente del poder invencible de la Corea del Juche que da saltos superando las pruebas