Opresión contra la Chongryon y coreanos residentes en Japón

Uno de los crímenes cometidos por Japón contra la nación coreana fue la cruel represión contra la Asociación General de Coreanos en Japón (Chongryon) y los coreanos residentes en este país.

Los coreanos en Japón son víctimas que fueron arrastrados forzadamente a Japón y sometidos a maltratamientos y desprecios durante su ocupación militar de Corea, y sus descendientes.

La opresión japonesa contra ellos comenzó ya después de su derrota en el 15 de agosto de 1945.

Tanto en el aspecto de la reflexión de su pasado como en el del humanismo, los reaccionarios japoneses tenían obligaciones legales y morales para asegurar la repatriación de los coreanos en Japón, pero, dieron la espalda a esto totalmente.

En agosto de 1945, los imperialistas japoneses echaron a pique el barco “Ukisimamaru” en el mar con miles de coreanos que se repatriaban con el sueño de vivir feliz en sus tierras natales.

Posteriormente a febrero de 1946, los reaccionarios japoneses fabricaron decenas de leyes infames para reprimir las actividades de coreanos en Japón y sus organizaciones y restringirlos y saquearlos económicamente.

Según los datos resumidos por el gobierno japonés, unos 520000 coreanos en Japón fueron arrestados y encarcelados desde 1947, año en que fue adoptada la “ley de registro de extranjeros”, hasta 1985. Y justificaron la opresión contra ellos haciendo circular el rumor de que el orden social está disturbándose por los no japoneses, y asaltaron las casas de coreanos y se despojaron de sus bienes en diferentes partes de Japón.

Tras su derrota, ellos dictaron la “orden del cierre” de las escuelas coreanas y oprimieron sin piedad a los coreanos en contra ella.

Intentaron suprimir la enseñanza nacional de los coreanos y forzaron la asimilación de la educación, prodigando que deben privar a los niños coreanos la libertad de recibir la educación basada en su lengua materna y eliminar las escuelas coreanas que cultivan la nacionalidad.

Las maniobras de los reaccionarios japoneses se agravaron más una vez fundada la Chongryon el 25 de mayo de 1955.

En los últimos años, ellos, desconcertados ante el creciente poderío de la RPDC y su posición internacional, las autoridades japonesas recurrieron más a la represión de la Chongryon y la discriminación nacional.

En febrero de 2018, cuando los gánsteres derechistas japoneses dispararon varias balas hacia la Casa Central de la Chongryon, ellas no los castigaron severamente sino los trataron como sospechosos de la destrucción de un edificio ordinario.

Prohibieron la entrada del barco “Mangyongbong-92” que viajaba entre la RPDC y Japón con el fin humanitario aunque no había relaciones diplomáticas entre ambos países, y la ruta para el turismo de estudio de los coreanos en Japón. También perpetraron viles procederes tales como la exclusión de las escuelas coreanas de la lista de las beneficiadas de la asistencia educativa.

Debido a su política de discriminación nacional, las escuelas coreanas en Japón fueron excluidas del subsidio de educación y otras ayudas financieras hasta la fecha, y sus graduados son sometidos a la restricción en su admisión en las escuelas superiores.

Se tornan más abiertas la ilegal y escandalosa represión política y la extremada discriminación nacional contra la Chyongryon y los coreanos residentes en Japón.

Japón está obligado a proteger a los coreanos en su país que son las más grandes víctimas de su dominación colonial, pero elude su responsabilidad. Esto es nada más que la declaración de reiterar crímenes contra la humanidad.

El gobierno japonés, consciente de las consecuencias catastróficas que ocasionará su proceder, debe cumplir con su responsabilidad legal y obligación moral para proteger a los coreanos en Japón.