Toda la vida dedicada al bienestar del pueblo

El Dirigente Kim Jong Il consideró como su máxima Iminwichon (considerar al pueblo como el cielo) y continuó sus intensos viajes de trabajo en aras de la felicidad del pueblo.

Diciendo que si detenía sus pasos aunque fuera un instante tanto se atrasaba el avance de la patria, él continuó su camino de dirección sobre el terreno, una marcha forzada que sobrepasaba el límite físico.

En enero de 1998 (Juche 87), él partió en tren hacia la provincia Jagang situada en la parte septentrional del país. Ya en la ciudad de Kanggye a la madrugada, recorrió más de 10 centrales hidroeléctricas de pequeño y mediano tamaño, fábricas, empresas y aldeas hasta anochecer. Esa noche, sus acompañantes se preocuparon mucho por su sobrecarga de trabajo. El Dirigente les expresó que no se sentía cansado sino animado al ver a los pobladores beneficiándose de la obra de la electrificación.

Trabajó día y noche visitando a muchas unidades y utilizando el tren como su oficina con miras a mejorar la vida de los habitantes.

En una ocasión el Dirigente dijo que también en adelante seguiría la marcha forzada por el bienestar del pueblo y no deseaba nada más que la dicha de la población.

Estuvo siempre en sus viajes de trabajo hasta en los últimos momentos de su vida.

En diciembre de 2011, visitó el depósito de sedimentación para el suministro del agua en el Complejo de Vinalón 8 de Febrero, la fábrica filial del Complejo de Maquinaria de Ryongsong, la Fábrica de Géneros de Punto de Hamhung, la Zapatería de Hungnam, el Centro Informático de Música Hana, el Centro Comercial del Reparto Kwangbok y otras entidades de la provincia de Hamgyong del Sur y la ciudad de Pyongyang.

En su visita al Centro Comercial del Reparto Kwangbok, viendo los departamentos llenos de mercancías, dijo que se sentía muy complacido al haber hecho un buen trabajo para el pueblo y que la felicidad y alegría de este eran el motivo de las suyas.

Por la noche del 16 de diciembre, tras haber tomado las medidas relacionadas con la vida poblacional, partió para orientar las labores de distintas unidades y falleció el día siguiente en el tren en que viajaba.

Durante toda su vida él recorrió la trayectoria de más de 1 674 610 ríes, equivalente al tramo de dar 17 vueltas por la Tierra.