¿Para quién sirve la ley?

En la RPDC se acoge el Día de la Constitución Socialista en este período en que se despliega una enérgica lucha por lograr el pleno desarrollo de la construcción socialista siguiendo el rumbo de avance presentado en el VIII Congreso del Partido del Trabajo de Corea (PTC) y la orientación política del gobierno de la RPDC.

Hace 49 años, el día 27 de diciembre del año 61 (1972) de la era Juche, fue adoptada y promulgada la “Constitución Socialista de la República Popular Democrática de Corea” redactada personalmente por el gran Líder camarada Kim Il Sung. Esto fue un evento histórico de gran significación en la vida política del pueblo coreano y en el cumplimiento de la causa socialista.

El estimado camarada Kim Jong Un desarrolló y enriqueció aún más la Constitución socialista como la Constitución Kim Il SungKim Jong Il que el pueblo coreano está gozando a sus anchas de los beneficios del Partido y del Estado bajo la protección de la ley socialista.

Gracias a la concepción del pueblo y la política de virtud nobles del camarada Secretario General, quien estima al pueblo como respeta a los grandes Líderes y prioriza los intereses y comodidades del pueblo, el Partido y el Estado cuidan totalmente del destino, la vida, y el futuro del pueblo. Este es el verdadero aspecto de la RPDC.

Últimamente, fueron adoptadas también varias nuevas leyes como la Ley de Reciclaje de la RPDC, la Ley de Educación a Larga Distancia de la RPDC y la Ley de Aseguramiento de las Condiciones de Vida de los Oficiales Retirados, y gracias a esto, la base jurídica para una vida independiente y creativa de nuestro pueblo fue consolidada aún más.

La Constitución socialista es, desde el principio hasta el fin, una Constitución del pueblo que tiene como su misión reflejar suficientemente la voluntad y demanda del pueblo y defender cabalmente los intereses del pueblo.

A diferencia de la sociedad socialista, en la sociedad capitalista, la ley se elabora reflejando la voluntad y demandas de la capa adinerada, ínfima minoría, y priorizando sus intereses.

Los adinerados gozan de todo tipo de privilegios, sin embargo, las amplias masas trabajadoras, que no tienen dinero ni poder, sufren de maltratos inhumanos en la capa inferior de la sociedad y su independencia sociopolítica es pisoteada despiadadamente. Esta es la realidad de la sociedad capitalista.

En EE.UU., la capa adinerada, que solo ocupa el 0.1% de la población, controla los medios de producción y explota cruelmente a las masas trabajadoras y más de 1300 niños pierden la vida como promedio al año por las armas de fuego y más de 800000 niños son forzados al trabajo infantil cada año.

En la sociedad norteamericana reinan la idea misantrópica y el modo de existencia de la ley de la selva y se propagan las graves discriminaciones raciales, terribles crímenes de violencia, tráfico de seres humanos y la cultura de los gánsteres.

Esto es justamente el estado real de EE.UU. que habla ruidosamente sobre la “democracia” y gobernación constitucional y se autodenomina “país civilizado”.

Es obvio que la inhumana y antipopular sociedad capitalista, donde la ínfima minoría de explotadores y opresores, que se han apoderado de las riquezas y del poder, pisotea despiadadamente la dignidad y los derechos de las masas trabajadoras e impone solo el desempleo y la pobreza, será abandonada por el pueblo y es la inevitable ley de la historia la extinción de tal sociedad.

El socialismo al estilo coreano centrado en las masas populares que se basa en la idea Juche, idea más científica y revolucionaria que enaltece la dignidad y el valor del ser humano y realiza verdaderamente la felicidad e ideales del pueblo, será invencible.