Fortalecimiento de las Fuerzas Armadas revolucionarias.

El 30 de diciembre de 100 de la era Juche (2011) el estimado compañero Kim Jong Un fue electo como Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas de la República Popular Democrática de Corea. Durante la década pasada, gracias a su sabia dirección, las fuerzas armadas revolucionarias de la República se fortalecieron como ejército invencible.

El Secretario General lo fortaleció aún más en lo político-militar.

Presentó la identificación del Ejército Popular de Corea (EPC) con el kimilsungismo-kimjongilismo como tarea general de la construcción del ejército, y señaló varios programas para el fortalecimiento de las fuerzas militares incluyendo la línea estratégica de cuatro puntos y las tres tareas. La V Conferencia de Jefes e Instructores Políticos de las Compañías, la III Conferencia de Jefes e Instructores Políticas de los Batallones, la V Conferencia de los Oficiales de Entrenamiento, la I Conferencia de Aviadores y otros grandes cónclaves del EPC sirvieron para fortalecer más las fuerzas armadas revolucionarias.

No cesó su inspección a las tropas del EPC subrayando la necesidad de dar primacía a los ejercicios. Diciendo que sin fortalecer el fusil no puede defender el destino de la patria y el pueblo y que debía dar más acicate al fortalecimiento de las fuerzas militares que constituyen la soberanía del país y la nación y el poderío nacional, dirigió durante largo tiempo el ejercicio del ataque combinado del EPC e instruyó sobre el método de combate aéreo adecuado a la guerra moderna en un local de entrenamiento del vuelo donde soplaba el viento fuerte.

Gracias a la dirección enérgica del Comandante Supremo quien encendió la antorcha del movimiento por el título de la unidad Guardia y el de tiradores y artilleros infalibles y dirigió in situ las maniobras móviles y las competencias de entrenamiento de las tropas del EPC, los soldados llegaron a convertirse en expertos en la guerra moderna versados en audaces métodos de ataque y con capacidad para la batalla real.

He aquí algunas anécdotas emocionantes: Cierta vez navegó a bordo un barco de madera con 27 hp para inspeccionar el puesto militar de una isla del Mar Oeste de Corea desafiando las furiosas olas, diciendo que debía ir a dondequiera que estén los soldados por más que fuera peligroso el viaje marítimo y que existía el Comandante Supremo para los soldados; en otra ocasión subió al monte Osong para inspeccionar el puesto Kachilbong donde abrazó a los soldados y les enfatizó así: “Detrás de ustedes está extendido el camino hacia el pueblo natal, donde viven sus padres y hermanos queridos. Nunca deben olvidarlo”.

Su amor y confianza infundieron la voluntad de aniquilar al enemigo en el corazón de los soldados.

Crece cada día más el poderío del EPC como primer guardia que defiende fidedignamente la seguridad de la patria y el pueblo manteniéndose siempre en el estado de alerta, con la firme decisión y la voluntad de aniquilar de un golpe a cualesquier agresores, como poderoso ejército sin rival dotado de suprema capacidad de ataque y defensa.

El Secretario General desarrolló la industria de defensa nacional como la independiente y moderna apoyada en sus propias fuerzas y técnicas.

Para preparar una suprema capacidad de defensa nacional, visitó incesantemente las bases de investigación científica para la defensa nacional y los campos de lanzamiento de ensayo donde, instruyendo detalladamente excelente vía y método para el desarrollo de armamentos estratégicos, inspiró la fe y el ánimo a los científicos y técnicos de la rama de defensa nacional.