10 años de amor a la generación venidera

Hoy día, en la RPDC, exaltar a los niños como los reyes del país y criarlos como los protagonistas del futuro constituyen el asunto más importante del Estado.

Si miramos en retrospectiva, durante 10 años, fueron construidas obras llenas del amor a la generación venidera del PTC, tales como el palacio de niños, campamentos, orfanatos, asilos infantiles y el Hospital Pediátrico Okryu para los niños y los niños están floreciendo plenamente sus preciosos sueños y esperanzas y resuenan en alto las risas de la felicidad.

Eso no es todo. El suministro de nuevos uniformes escolares de acuerdo con la estación y útiles escolares a los niños que llegan a la edad escolar está fijado como una política nacional, y recientemente, el suministro de productos lácteos, en lugar de la leche de soja, a los niños de todo el país fue establecido como política.

Desde la antigüedad, se dice que para los padres, criar a un hijo requiere un inmenso trabajo.

Pero hay una persona que se hizo padre de los millones de niños, no de uno o dos, y aunque cueste trabajo muy duro, lo considera como la felicidad, y no una faena dura.

Él es el estimado camarada Kim Jong Un, a quien millones de niños siguen como su padre verdadero.

Desde el día en que abrazó a los cariñosos miembros de la Organización de Niños de todo el país, el estimado camarada Kim Jong Un los formó como los pilares que sostendrán la potente Corea del futuro con su cálido amor paternal e hizo que se adoptara el decreto-ley de aplicar el sistema general de enseñanza obligatoria de 12 años por el futuro de la patria aún en medio de tales atroces provocaciones y severas dificultades.

Justo en esta idea de dedicar tanto más amor a los niños cuanto más dificultades existan y avanzar firmemente con la fuerza de ese amor hacia el futuro del comunismo está reflejado el gran amor del estimado camarada Kim Jong Un a la generación venidera y al futuro.

La vida llena de felicidad de nuestros niños es algo que no se puede imaginar en absoluto en los países capitalistas donde los niños se convierten en víctimas de la pobreza, maltratos y males sociales de toda índole.

Hace poco “Global Times” de China, en su artículo reveló la realidad de todo tipo de crímenes en EE.UU. como el tráfico de seres humanos y el trabajo infantil, señaló que más de 500 000 niños que se dedican al sector agrícola sufren por un trabajo de gran intensidad de 10 horas al día.

Los niños, a la edad de estudiar a sus anchas, se ven obligados a elegir el trabajo sin poder florecer sus brotes del talento por falta de dinero. Este es el estado real de los niños de EE.UU. que se autodenomina como “el faro de derechos humanos” y de los países capitalistas.

¡Así es! El hecho de que se someten a deliberación y se deciden con prioridad los asuntos relacionados con los niños en las reuniones donde se discuten las principales políticas del Partido y Estado muestra como tal la gran importancia que el PTC concede a los asuntos por la futura generación.

Nuestros niños, enaltecidos por la concepción de la generación venidera y el futuro del estimado camarada Kim Jong Un que exalta a los niños como protagonistas del futuro que llevarán adelante la patria y considera como placer todas las penas por la futura generación, cantan hoy día también con afecto lleno de felicidad la canción “No hay nada que envidiar en el mundo”.

El futuro de los niños en nuestro país será en lo adelante aún más claro y brillante.