Frenética maniobra de guerra.

La actitud de las autoridades militares surcoreanas es inusual desde principios de enero.

El ministro de Defensa y los mandos militares de tres servicios inspeccionaron las unidades del ejército surcoreano desde principios de este año para examinar su preparación para el combate y excitarlas con la confrontación intercoreana.

El Estado Mayor Conjunto surcoreano creó un departamento para la guerra espacial tras destacar la consolidación de la alianza surcoreana-estadounidense y la postura de defensa combinada. El primer cuerpo del ejército surcoreano realizó este año un ejercicio de tiro para hacer frente a la potencia de fuego del enemigo en el campo de entrenamiento cerca de la zona desmilitarizada en la ciudad de Paju de la provincia de Gyeonggi.

Uno de los cazas Stealth F-35A que participaba en el ejercicio militar realizó un aterrizaje de emergencia con el desorden de su motor.

Los hechos mencionados demuestran que las autoridades militares surcoreanas buscan una maniobra militar temeraria para crear una confrontación intercoreana y llevar la situación de la península coreana a la peor fase desde el comienzo de este año.

Los simulacros militares realizados por el grupo de gatillo fácil dentro y fuera del país conducen al estancamiento de las relaciones intercoreanas y al agravamiento de la situación.

Sin embargo, las autoridades militares surcoreanas revelan sus siniestros intentos de amenazar militarmente a los compatriotas en conspiración con las fuerzas extranjeras.

Despierta la indignación de la opinión pública el hecho de que las autoridades militares surcoreanas se entusiasmen con la preparación bélica contra el Norte despilfarrando el impuesto de sangre del pueblo en medio de la difusión mundial del COVID-19.

La situación actual demuestra quién persiste en el enfrentamiento y la guerra y perturba la paz y la estabilidad en la península coreana.