Movimientos bélicos temerarios.

Los militares surcoreanos están empeñados en el enfrentamiento militar contra sus compatriotas desde principios de enero.

Los jefes militares de los tres servicios inspeccionaron las unidades del ejército surcoreano desde el principio de este año para examinar su preparación para el combate y excitarlas con la confrontación intercoreana, y se realizó un feroz ejercicio de tiro para hacer frente a la potencia de fuego del enemigo en el campo de entrenamiento cerca de la zona desmilitarizada en la ciudad de Paju de la provincia de Gyeonggi.

Además, muchas unidades se movilizan para un entrenamiento de campo de resistencia al frío bajo el manto de hacer una preparación completa para la batalla.

Además, los militares surcoreanos enviaron dos aviones de patrulla marítima a Guam para el Sea Dragon-2022, un ensayo antisubmarino de la coalición multinacional que se realiza bajo la dirección de las fuerzas armadas estadounidenses.

Hace días, en una reunión patrocinada por el Ministerio de Defensa, resonaron sin reparo los comentarios bélicos que decían que había que acelerar el fortalecimiento del potencial bélico.

Estos hechos demuestran claramente que los militares, que el año pasado se dedicaron a acumular armas y a fortalecer el potencial bélico, recurren imprudentemente a movimientos agresivos contra los compatriotas en el nuevo año.

Las relaciones intercoreanas y la situación de la península coreana siguen en un grave punto muerto. Es impensable, aparte de la conducta de confrontación de las actuales autoridades surcoreanas, que han llevado a cabo diferentes simulacros militares y la acumulación de armas con el pretexto de contener a la RPDC.

Aceleran el armamento con un fuerte gasto de impuestos de sangre que avergonzaría incluso a los conservadores a pesar de la grave crisis económica y la dificultad de la vida del pueblo en medio de la pandemia mundial.

En realidad, han estado afilando la espada para la agresión tras el velo de la «charla» y la «paz», lo cual es una repugnante actitud de doble juego.

El movimiento militar contra la otra parte es una manifestación del punto de vista y la política hostil más intensa y directa hacia ella.

Debido a las temerarias maniobras bélicas que han llevado a cabo doblegándose a las fuerzas exteriores sin cesar, la situación de la península coreana sigue siendo insegura y los lazos intercoreanos siguen agravados. Es totalmente imposible que los sectores gobernantes surcoreanos nieguen este hecho.

Jamás se tolerará este comportamiento confrontativo y traidor de las autoridades surcoreanas, que se esfuerzan frenéticamente por preparar una guerra agresiva contra el Norte en contra del sentimiento de la población deseosa de la paz y la seguridad de la península coreana.