Tradición de la gran unidad nacional

Han transcurrido 86 años desde que el Presidente Kim Il Sung fundó la Asociación para la Restauración de la Patria.

El Presidente, quien consideró tempranamente el asunto de formar las fuerzas propias mediante la unión de toda la nación, materializando la idea Juche como un asunto estratégico importante que garantiza la victoria de la revolución, a mediados de la década de 1930 trazó la línea de crear una organización permanente del frente unido y ampliar en el ámbito nacional el movimiento del frente unido nacional antijaponés. Aun en difíciles condiciones de la marcha penosa y sucesivos combates sangrientos, desplegó enérgicamente los preparativos para su materialización.

A base de esto, convocó en mayo de 25 de la era Juche (1936) la reunión de cuadros militares y políticos del Ejército Revolucionario Popular de Corea en Donggang, distrito de Fusong.

El Presidente rindió el histórico informe “Llevemos a un nuevo auge la revolución coreana en su conjunto con una mayor ampliación y desarrollo del movimiento del frente unido nacional antijaponés”.

En la ocasión presentó las tareas de aglutinar a toda la nación como una fuerza política bajo la bandera de la liberación de la patria y vigorizar aún más el movimiento del frente unido nacional antijaponés.

El 5 de mayo de 25 de la era Juche (1936) se efectuó la conferencia de fundación de la Asociación para la Restauración de la Patria (ARP) donde se proclamó su institución. Y eligieron al General Kim Il Sung como su presidente.

También se hicieron públicos el Programa, la Declaración Inaugural y los Estatutos de la ARP.

La ARP fue la primera organización del frente unido nacional antijaponés en Corea, de carácter permanente, que realizaba sus actividades regidas por su único Programa, Estatutos y sistema organizativo y basada en el principio del centralismo democrático, y una poderosa entidad revolucionaria clandestina que aseguraba aglutinar en una organización todas las fuerzas patrióticas.

El Presidente expresó que si los coreanos participan con fuerzas y acciones unidas en el frente antijaponés para la liberación de la Patria, contribuyendo cada cual, según sus posibilidades, con dinero, víveres o capacidad mental y talento, Corea se independizará infaliblemente.

Luego, el Presidente rememoró que el nacimiento de la ARP en la ladera norte del monte Paektu fue un evento histórico que abrió una nueva coyuntura para el avance de la revolución coreana y dio luz a la aurora de la Restauración de la Patria. Y recalcó que en esa ladera comenzó a clarear el nuevo y resplandeciente día de la revolución coreana.

Después de su fundación, su red de organización se amplió desde la zona septentrional de Corea que tiene el monte Paektu como centro hasta las amplias zonas de todo el país y la región noreste de China y en Japón y se fortaleció como una organización panancional que cuenta con centenares de miles de miembros.

Gracias a las preciosas hazañas del movimiento del frente unido nacional y la tradición de la gran unidad nacional logradas por el Presidente durante la Lucha Revolucionaria Antijaponesa, el pueblo coreano, aun en las complicadas situaciones después de la liberación de la patria (15 de agosto de 1945), realizó con éxito la revolución democrática antiimperialista y antifeudal movilizándose como un hombre en la construcción de la nueva patria entregando la fuerza, los conocimientos o el dinero que tiene, obtuvo la victoria en la enconada Guerra de Liberación de la Patria (junio de 1950-julio de 1953) y levantó una potencia socialista, política, económica y militarmente independiente.

Esta tradición se hereda siglo por siglo en la RPD de Corea.