Respuesta de una niña que sorprendió al mundo

Sucedió hace unos años en una zona septentrional de la provincia de Hamgyong del Norte.

Los miembros de una organización internacional recorrieron la ciudad de Hoeryong damnificada por calamidades naturales, cuando vieron a una niña de unos 10 años.

Su apariencia era miserable con el vestido enfangado y embarrado y una pieza de calzado.

Los extranjeros la miraban con un semblante muy sorprendente y no con compasión, porque ella no tenía nada de terror, pesimismo y desesperación en su rostro aunque su familia perdió todas sus propiedades y se quedó sin vivienda.

-¿Cómo vivirás? ¿Qué harás cuando seas adulta?, le preguntaron.

– No hay nada de preocuparme. Nuestro querido Mariscal construirá nueva casa para mí y me enviará ropa y zapatos. Me incorporaré al Ejército Popular para defender a nuestro país, contestó la niña sin vacilación.

Era cuando nadie podía saber si se tomarían las medidas del Estado. Pero la niña tenía una firme fe de que el Mariscal Kim Jong Un salvaría al pueblo de las desgracias y le garantizaría un futuro más hermoso.

Si la niña guardaba su sueño y esperanza aun en una situación catastrófica, esto es porque confiaba en el Partido del Trabajo de Corea.

Se redobla cada día más el afecto del Secretario General Kim Jong Un, quien considera como su mayor dolor la desgracia que sufren los pobladores y consagra todo lo suyo por su bienestar.