La fuerza más poderosa del mundo

Ocurrió cuando el Secretario General Kim Jong Un visitó la Fábrica de Condimentos de Pyongyang.

Viendo el panorama de la planta acondicionada excelentemente a la altura del nuevo siglo, él dijo que le agradaban los azulejos la pared exterior del edificio en vez de pintura y se veía como un hombre vestido de traje lujoso.

Al ver equipos en un proceso de producción, elogió los éxitos logrados en la modernización de la fábrica según el propósito del Partido, y en el taller de embalaje universal, evaluó del alto nivel la automatización en todos los procesos de producción.

Tras recorrer varios puntos de la industria, él salió afuera y, señalando un edificio, preguntó a sus acompañantes qué unidad lo había construido.

Uno de ellos le contestó que lo hizo el personal de la Fábrica.

-Es loable haber modernizado los procesos productivos e implantado la cultura en la producción y la vida en la Fábrica, pero lo más inapreciable es haberla remodelado con la propia fuerza, suscitando el espíritu de los trabajadores. Esto es precisamente la fuerza más potente que el arma nuclear.

Esta afirmación implica que la fuerza más poderosa en el mundo es el potencial espiritual de las masas populares y no hay nada irrealizable si se lo pone de pleno manifiesto.