Cambio engañoso.

El opositor Partido del Poder Popular se compromete a llevar a cabo un “cambio” y una “reforma”.

El PPP, que nombró a un hombre de unos 30 años como jefe del partido, visitó Gwangju y otros lugares bajo el letrero de “convivencia” e “integración” para llevar a cabo la “reforma”.

Sin embargo, es una farsa política trillada y una forma endeble de pensar para untar a la gente para ganar su favor. Siempre que se acerca la elección y se encuentran en una situación bastante difícil, las fuerzas conservadoras han hablado en voz alta sobre el “cambio” y la “reforma”.

Nada ha sufrido un cambio al final. Al contrario de sus comentarios, hablan de “la participación de Corea del Norte en el levantamiento popular de Gwangju”.

Es lógico que amplios segmentos de surcoreanos arrojen barro sobre el PPP, que permanece sin cambios. El carácter de los conservadores, presa de la codicia por el poder, permanece intacta. Usan trucos para atraer a la gente.